jueves, 9 de julio de 2015

Encuentro 79

Hoy, en el día de la Independencia argentina, a tono con el color local, pienso en lo bueno que es trabajar con las tradiciones tanto en la poesía como en la narrativa. Volver a recuperar la voz de los recopiladores que se  han ocupado de reunirlas en antologías en forma de estudios sistemáticos como Raúl Cortázar, Berta Vidal de Battini, Ada Elflein, entre los más notables. Su aporte ha permitido divulgar los relatos populares, mitos, leyendas y cuentos. Cada pueblo tiene sus recopiladores y sus versionistas al margen de las empresas editoras que han publicado luego estas recopilaciones, adaptadas muchas de ellas, para su consumo en las escuelas.
Lo paradójico de este gesto de enriquecimiento en la palabra- no me refiero al material- es la sobre-adaptación a la que este material se ha visto expuesto o bien la distorsión de su originalidad en esa mal conocida versión de autor, que desde mi criterio no debiera en ningún caso poner mano sobre el argumento del texto primario. El enriquecimiento existe cuando va de la mano del escritor y en función de transmitir literatura, no cuando responde a los intereses del maestro y de los temas escolares.
Me pregunto hasta cuándo deberemos (me incluyo en otros que repiten lo mismo: especialistas, bibliotecarios, etc.) repetir lo mismo sin caer en la lectura de esa literatura folclórica que se define por los intereses del usuario solamente. Sé que un poco de lo que escribo es estéril y otro resto puede ser compartido y exigido.
Los textos originales, que a su vez ya han sido transformados por el interés de un  recopilador son atractivos porque hablan de la tierra, de lugares y personajes populares, de mitos propios de pueblos originarios, de sentidos primitivos. Esto es imborrable.
Mostrar el lenguaje de un lugar o de un pueblo es parte de lo imborrable. Nos configura, es nuestra silueta vital, esa que los siglos trataron de conservar a la vez que transgredir. Toda versión popular llevada a la palabra escrita es libre, no toda es literaria y ninguna debería ser escolar.
Ellas deben tener un espacio en la escuela sin domesticaciones, porque el lector es capaz de superar las dificultades del texto. ¿Para qué está el mediador?¿ para qué está el lector? Para ser un dependiente o un creativo, un ser limitado o un ser expansivo. ¿Qué se espera de un chico o de un joven? 
Tarea del adulto, tarea del lector avezado. Tarea del ciudadano.

Ilustradores y obras:

Carlos Nine: Dibujante, pintor y escultor argentino, nacido Buenos Aires en 1944. Entre los años 1983 y 1990, dibujo innumerables tapas de la revista Humor. Dibujó historietas en las revistas Fierro, Echo des Savannes, Il Grifo, Co & Co y otras. Sus dibujos aparecieron regularmente en el diario Clarín y la revista Noticias. Ha sido galardonado con premios nacionales e internacionales.

Dice de él: Nací en Haedo, ciudad que supo ser también la patria chica del maestro Alberto Breccia. De niño, después de la escuela matinal, solía pasar las tardes ayudando a mi padre en la zapatería de la calle Juan B. Justo (...)que se llamaba, precisamente, “Casa Nine Hnos.”. Mi estado de embeleso era continuo debido a las relaciones de tipo teatral o sainetero que establecía mi viejo con sus clientes.(…).Los sábados tomaba su violín, se reunía con sus compañeros de la orquesta de tango y animaba los bailes.(...). Siempre aproveché esta oportunidad para acompañarlo con el pretexto de llevarle el violín. (..)Con semejante influencia era evidente que jamás sería contador público nacional. Mi afición por el dibujo era inocua, casi una gracia infantil, hasta que mi viejo tomó la decisión, un día cualquiera, de quitar los zapatos de la vidriera del negocio y exponer para el barrio mis dibujitos. Esa mañana de sábado, pasando casualmente por ahí, no podía creer lo que veía. Dos o tres vecinos ponderaban mi “obra” desde la vereda. Me puse colorado y seguí mi camino, pero ya era otra persona. No tiene sentido agregar que la gracia devino vocación, que estudié en las escuelas de arte Belgrano y Pueyrredón. ( …). Sólo quería destacar la importancia de la caricia en la espalda, en el momento justo, en la época dorada.

Lecturas para compartir:

Caballero Negro, Lilia Lardone, 2014. Córdoba. Comunicarte.
Luciano comienza a armar un castillo con ladrillos de plástico e inventa un  héroe al que llama: Caballero Negro,junto a él vive muchas aventuras. Esa historia se une a la central en la que el niño sufre la ausencia de su papá que deviene en separación del vínculo con su mamá. Allí este héroe se desmorona y la historia tiene caminos que se encuentran en el final.
Como es la autora: tierna, contundente y buena narradora, así es este cuento de un chico como otros con una historia de vida tan habitual, tan sensible.

Trasnoche, Pablo de Santis, 2014.  Buenos Aires. Alfaguara.
Son  16 cuentos fantásticos en los que el autor plantea varios interrogantes: qué es la valentía, cómo es ser un héroe, qué es la magia, el misterio de la buena música, qué es la credibilidad,  entre otros. Cada historia plasma uno de ellos y es el lector el que saca su conclusión a través de esos relatos. En especial, recomiendo Agua Muerta una nouvelle de 50 páginas, entre los cuentos, que tiene diálogos excelentes, y sobre ellos se desarrolla la trama. Una técnica frecuente en cada cuento que atraviesa todo el texto.
Se acompaña de un epílogo donde el autor reflexiona sobre el cuento, la novela y el género de terror. 

La noche del elefante. Gustavo Roldán. 2012. Buenos Aires: SM.
Solo Gustavo Roldan podía tener esta ocurrencia: elefantes en su querido Chaco. Además un elefante que se atreve a expresar a los cuatro vientos estoy podrido. Pertenece a un circo, pero al llegar a Sáenz Peña siente el aroma del monte y junto a su elefanta deciden abandonarlo. Él audaz, atrevido. Ella reflexiva. Todo sucede en el monte, ellos son extraños para los otros animales. El texto nos permite reflexionar sobre el descubrimiento y la aceptación. Los vínculos diversos que se pueden establecer.
En el último texto Los sueños del elefante plantean su dilema: Vivir en el monte o vivir en el circo. Esta reseña fue escrita por Verónica Sereno para esta salida y… abreviada por mí.

miércoles, 17 de junio de 2015

Encuentro 78

Pensaba en el tema que iba a desarrollar en esta salida y desde hace tiempo registro que adjetivo con facilidad cuando reseño y lo hago desde el disfrute ante la lectura cuando esta me gusta. Es decir que tengo una actitud valorativa subjetiva. Y qué otra puede tener un crítico: una mirada desde su propio marco de referencias o bien aplicar a rajatabla el canon literarios o lecturas académicas – elegidas porque le son también afines- a través de las cuales pasa un texto como si fueran una garantía de exactitud y objetividad . Y en verdad en el ámbito de un terreno tan rico como la Literatura en todos los aspectos, es muy difícil lograr las dos cosas: rigor y objetividad.
Ahora bien como los libros académicos hablan de una literatura: “suficientemente buena” o algo más sutil como escribir libros que humanicen, lo he leído en  entrevistas  a la especialista Teresa Colomer y también en el que ésta ha publicado en el FCE junto a Graciela Montes, dos voces más que reconocidas para hablar de la LIJ, me pregunto: cuál es el valor de estas expresiones dentro de la crítica.
Me detuve hace una semana a raíz de la muerte de la editora Elena Aguiar, mujer muy talentosa, en un fragmento de una salida de su blog: www.editarenvozalta en el 2010 que transcribo para evocarla  y reflexionar sobre esta afirmación: “definamos qué es literatura de buena calidad.
Lo malo es que no existe una norma ISO que establezca sin ambigüedades qué es la calidad literaria, así que cada vez que alguien juzga un libro como “muy bueno” o “muy malo”, en realidad no hace mucho más que contarnos cuáles son sus propios gustos.
Todos estaríamos de acuerdo, claro, en que una buena novela debe estar bien construida, tener una trama inteligente e interesante, con personajes verosímiles, estar escrita con un lenguaje rico y cuidado, reflejar una visión del mundo, tener ambición cuanto a los mensajes que implícita o explícitamente vehicula, ser capaz de mantener la atención del lector, incitándole a pasar cada página.(…)
 ¿Cómo “medimos objetivamente” cada uno de ellos?: La calidad literaria es completamente intersubjetiva. Lo que unos consideran una buena construcción, para otros es mediocre; lo que a unos les parece inteligente e interesante, a otros les aburre; cuando unos se identifican plenamente con unos personajes, otros los sienten de cartón piedra; lo que para unos es lenguaje rico y cuidado para otros es pedantería ininteligible(…)¿Por qué? Probablemente, porque cada uno evalúa la supuesta calidad literaria de un libro desde su propia agenda, con sus propias metas prioritarias: la riqueza del lenguaje, el argumento, el mensaje implícito…
Yo, personalmente, creo en una LIJ, en una literatura en general, que sea capaz de enriquecer al lector, de transformar, de alguna manera, su vida y su visión del mundo. Para mí un buen libro es, más que otra cosa, el que consigue este fin. Si lo hace, cualquier otro pecado me parecerá venial.
Quizás por eso es que, tras oír la expresión “calidad literaria” en diversas ponencias, se me vino a la cabeza un concepto de Winnicott: el de la “madre suficientemente buena“. (un poco como la “literatura suficientemente buena”) sería aquella que no aspira a la perfección, sino que es consciente de sus límites y acepta sus equivocaciones, y gracias a ello, es capaz de proporcionar al niño un entorno adecuado para su óptimo desarrollo.
Así que quizá la LIJ que aporta al niño lo que necesita (concentración en la lectura, evasión, conocimiento de otras realidades, entretenimiento, compromiso, impulso transformador, diversión…) no es necesariamente una literatura de magnífica calidad literaria, sino una literatura “suficientemente buena”. Sobre todo, teniendo en cuenta (y esto merecería un estudio más en profundidad) que los libros que interesan a los niños y a los jóvenes,(..), a menudo no son necesariamente los calificados como más literarios o los reconocidos por la crítica como “mejores” artísticamente hablando.
Cuánto para agregar sobre este fragmento, abreviado en extensión, de temas tan recurrentes a la vez que necesarios:
Lo bueno, lo humano, lo que ayuda a hacer lectores aunque no sea en todos los casos por medio de los llamados buenos libros de buenos autores aprobados por la crítica académica y  ponderados  “ por el marketing del mercado” que los hace necesarios:  ¿Cómo se definen todos estos términos?
Más aún en qué reside la calidad literaria. La literatura desde los griegos hasta hoy ha sido literatura por una serie de razones que hace que se diferencie de otras producciones valiosas no literarias. Eso es lo objetivo, lo que está en el canon. Yo creo que el resto es interpretación, o es descriptivo y ya no tiene rango valorativo. De ser una lectora ávida, me ufano, todo lo ajeno es motivo de deliberación, como sostiene Aguiar, de afinidades, o lo que es más objetable: de ideologías.
Para cerrar algo  bien ilustrativo:
Fue regalo de Laura Devetach- La Laura-  en Posadas, ya lo había reseñado hace 3 años pero hoy es una síntesis de esta introducción:  De  Diablos y mariposas, 2005, Buenos Aires, Del eclipse:
Diablos y mariposas
“-Hay cosas que no se pueden contar así con la boca. Por eso quizás se escriben- piensa Sidonia.
Abre la libreta.
Diablos, escribe.
Mariposas, escribe.
Las palabras quedan allí, encendidas, combinándose, armando rompecabezas en la arena de la libreta”
  
Ilustradores y obras:   Sandra Lavandeira


Nació y vivió en Buenos Aires hasta que decidió, junto con su familia mudarse a Brasil, donde vive actualmente. Estudió Bellas Artes en la Escuela Nacional P. Pueyrredón, viajó y volvió a Buenos Aires. Estudió con Alberto Breccia técnicas de la historieta. Fue fundadora, junto con otros colegas, de la revista de historietas El Tripero. Ilustra libros para niños desde aquella época ( 1995) que se editan en Argentina, Colombia, Ecuador, México, Nicaragua, USA y Brasil.
Recientemente finalista del Concurso Libresa de Álbum Ilustrado, con el libro Las cuatro estaciones. De este libro es la ilustración que la muestra.


Libros para compartir:

Zapallo en Flor,coplas, adivinanzas y otros dichos populares. Laura Roldán, (antologadora) 2014. Buenos Aires.SM.
Es un trabajo de recopilación muy interesante no por la cantidad sino por la diversidad, que se acompaña con algunas recetas de cocina bien propias de los sabores que compartimos los argentinos como el mate cocido y la mazamorra, entre otros. El libro está bien armado y es grato leerlo y practicar esas recetas bien explicadas, de fácil resolución doméstica.

Cereza y Kiwi/Jimena Tello, Didi Grau, 2015. Buenos Aires, Edelvives.
Kiwi es un nene guaraní que tiene muy mala puntería para el tiro en blanco, de paseo con su canoa se encuentra con Kiwi hasta que una nube muy densa se instala en el cielo que los cubre y las lluvias cesan. Todo se seca y Kiwi no puede recorrer el río y ver a su Cereza. Decide tirar muchas flechas hacia el nubarrón, tantas que lo alcanzan y… les reservo el final. Grata historia,  lo había editado edebé hace años y las nuevas ilustraciones le dan otra lectura.

El año de los secretos,  Laura Santullo, 2014, Buenos Aires, Edelvives. 
La autora es uruguaya pero debió exilarse en México en la época de la dictadura militara, así esta novela tiene que ver con ese exilio.
Catalina, la protagonista, advierte que su vida cambia cuando los militares asumen el poder y vive en el ámbito familiar un caso de persecución y arresto del abuelo de su mejor amiga, su padre y más. Lo importante en la obra-narrada con agilidad y un lenguaje coloquial- es la amistad que se sobrepone al miedo. Gracias a Catalina y su familia, se guarda el secreto más importante de ese año en la vida de todos. Es una obra que aborda el tema de la dictadura militar y sus estragos a través de una historia cotidiana.

No me digas Bond, Andrea Ferrari, 2013. Buenos Aires, Alfaguara.
Esta novela es la continuación de: el camino de Sherlock y No es fácil ser Watson, que por los nombres aluden al género de suspenso tan bien definido en las sagas de Sherlock Homes por su creador Conan Doyle.
Tras haber compartido el colegio y dos investigaciones juntos, Francisco y Arturo, Sherlock y Watson,  están a punto de separar sus caminos pero en esta nueva novela hay un acontecimiento cruento que atraviesa Francisco que hace que el amigo lo acompañe en la nueva búsqueda. Como en los libros anteriores, con ellos, retorna Violeta con quien al final de la historia, Francisco decide volver a salir.

Libros para especialistas y mediadores:

La lectura, otra revolución, María Teresa Andruetto, 2015, Buenos Aires FCE.
Este ensayo está formado por 11 ponencias de la autora sobre distintos temas nucleares de la LIJ o mejor dicho de la literatura para restarle adjetivos. En estos escritos revela de manera profunda, inteligente y minuciosa su mirada sobre cada uno de ellos.
Sería imprudente valorizar uno por encima de otros, pues creo que nada es menor, desde su disertación al recibir el premio Andersen en el año 2012 hasta los artículos publicados entre 2011/2013 en Deodoro, gaceta de crítica y cultura. Yo agregaría la calidad de los textos literarios que emplea y que no solo enriquecen cada artículo sino que le agregan un valor per se, por los autores, las citas, la intensidad textual.

Temas de la literatura Infantil, Aproximación al análisis  del discurso para la infancia, Fanuel Hanán Díaz, 2015, Buenos Aires, Lugar editorial.
También se trata de una recopilación de conferencias, reflexiones y ensayos sobre la LIJ en 8 trabajos que se caracterizan por el rigor y un amplio recorrido de lecturas teóricas. Un aspecto a destacar es la bibliografía en habla hispana e inglesa. 
Temas como: el Análisis de libros contemporáneos, Cuentos viejos en odres viejos o Libros perturbadores entre otros son una invitación a una lectura interactiva, dinámica y atractiva.

martes, 12 de mayo de 2015

Encuentro 77

Este blog será dedicado a los/as poetas, he participado de Foros en los que escuché mesas sobre la poesía y allí me surgió una necesidad de evocarla en esta salida. De manera explícita ya que no me olvido de reseñar libros de poesía.
Escuché al colega conferencista cubano Sergio Andricaín, uno de los directores de la Fundación Cuatrogatos, referirse a varios talentosos autores americanos y me detuve en María José Ferrada, autora chilena y este fragmento de El idioma secreto en el que revela de manera sutil su vínculo con la abuela, en ese “idioma secreto” que existe entre un ser y las cosas y entre los seres entre sí:
Mi abuela guardaba todo en pañuelos:
Botones,
Llaves,
Incluso una pequeña fotografía en blanco y negro de mi abuelo.
Me gustaba ver como abría con sus manos esos nidos de tela.
Mirar aparecer las cosas
como si fueran pequeñas cometas
que se apresuraban a brillar frente a mis ojos.
Tiempos en que todo cabía en un pañuelo.
También el cielo.
O bien en este que pertenece a su maravilloso libro Niños en el que evoca de forma poética a los 34 niños desaparecidos o asesinados en la época de Pinochet y Rafael es uno de ellos, pero en lugar de recordarlo desde la tragedia, desde ese horroroso espacio que puede asignarse a matar a un niño, lo trae desde la vida, desde aquellas cosas pequeñas y cotidianas que lo hacen presente.
Rafael
Hoy ha decidido buscar los siete parecidos
Entre un sol y una naranja.
Tardó una hora en descubrirlos.
Y se fue caminando con la naranja brillando
en el bolsillo.
Otra de las autoras  entre muchas que quisiera nombrar es la uruguaya Mercedes Calvo, que en su libro “Los espejos de Anaclara” percibe la poesía así:

 “Me preguntó mi nombre 
la lluvia clara 
yo le dije paloma 
de la mañana.

Me preguntó mi casa 
dónde quedaba 
yo le dije en el viento
entre las ramas.

Me preguntó mi vuelo 
quién lo guiaba 
yo le dije los pinos 
de la montaña.

Me preguntó quién era 
la voz de mi alma.
No supe contestarle. 
Quedé callada.”

Simple pero a la vez compleja, profunda, la niña se va buscando en los espejos y en ese tránsito se descubre. En estas tres mujeres, hay algo en común, el manejo poético del lenguaje que se guarda misterios y silencios, que conserva una cadencia interna y pueden transmitir emociones en pocas palabras, el sincretismo es su arma de producción.
Ver con el alma la poesía, poder saber de ella por esa magia simbólica que despierta, indagar en sus metáforas, en sus imágenes, dejarse transitar por la música que la lleva de la mano, ese, solo ese, puede ser el objetivo de la poesía. Hacer recorridos en poetas, obras, libros, descubrir, comparar estados interiores descritos. Dejarse llevar por las palabras sin rigores, sin tiempo, sin excusas. De eso se trata la lectura poética. Un tiempo sin esperas, siempre presente.

Ilustradores y obras:

Luciana Fernández: Nació en  Buenos Aires, Argentina. Se graduó en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón, en la especialización de escultura. Estudió en talleres de escultura y arte Contemporáneo.
 Hizo el seminario de ilustración infantil con Istvan Schritter y Claudia Legnazzi.
Participó en varias exposiciones individuales y colectivas. En la actualidad, trabaja como ilustradora para editoriales nacionales y extranjeras, y en publicidad. Es miembro de A.D.A. y del Foro de Ilustradores Argentinos.
Dice sobre ella: "En mi trabajo trato de buscar diferentes materiales que me permitan jugar con la luz y las texturas. La mayoría de las veces uso plastilina y la combino con collage, óleo, objetos encontrados, etc. Los originales son fotos digitales de alta definición." La tapa que se incluye es del libro Maqueta de autoría literaria de Iris Rivera. 
Libros para compartir:

Trece Modos de mirar a un niño, María Teresa Andruetto, Cecilia Alfonso Esteves, 2014, Comunicarte. 
La autora elabora el texto a partir de Trece modos de contemplar un mirlo, de Wallace Stevens y lo hace en homenaje a un poema que la acompaña siempre. El libro está enriquecido con la ilustración de Esteves que lo nutre de sentido. Una lectura paralela, todo asombro y detenimiento. Un poema sin tiempo. Dos miradas que se complementan mutuamente y se reflejan a través de las imágenes en la paleta de los ocres. 

Cabía una vez, David Wapner,2013 ilustraciones de Juan Lima, Calibroscopio. Un cuento que no lo es. Es un poema que se encadena una y otra vez de forma insólita en el que el lector es un visitante errante entre una página y otra, Tiene ritmo, mucho, intensidad y abundante delirio. Juegos de palabras y buena ilustración. 

 
Un cuento ¡grrr!, Graciela Bialet, 2013, ilustraciones de Juan Gedovius, editorial Norma.   
Tomi quieren que le lean un cuento pero a veces nadie tiempo para contarlos, entonces los cuentos se encargan de tomar vida propia,  hacen de lo suyo e invitan a los chicos a completarlos como quieran, de eso se trata este libro maravillosamente ilustrado.


Algo más para compartir
La aventura de la palabra, Sergio Andricaín, 2014. Miami. Fundación Cuatrogatos, Un libro que es resultado de una investigación que ha realizado el autor en el que recopila la voces de noventa autores iberoamericanos de LIJ  sobre dos aspectos: la relación de los autores con los libros: cómo nació y su vínculo con las palabras. Un libro para atesorar voces y testimonios. Una pena que todavía no se distribuya en Argentina.  

domingo, 12 de abril de 2015

Encuentro 76

No quiero caer en lugares muy frecuentados en estos días: la feria del libro próxima, los planes lectores, las novedades editoriales, el boom de las redes sociales, y las innumerables narraciones que por suerte inundan de palabras las ciudades, pues si algo se ha multiplicado en el país es el grupo de narradores profesionales y si algo se muestra poco en la LIJ- no lo afirmo como una carencia- son los equipos de especialistas y sus investigaciones salvo las que se promueven en la web y las que se dejan leer gracias a las  iniciativas de algunas empresas editoras como Homo Sapiens, Comunicarte, Lugar editorial, Paidós y el Fondo de Cultura económica. Cito a los más frecuentados, es cierto que las universidades y centros de difusión tengan sus ediciones, de hecho me llegan gacetillas universitarias que tienen algunas producciones aisladas pero no se trasladan a la venta comercial ni a verse reflejadas en una buena campaña de difusión. Creo que la voz de los especialistas y las publicaciones sobre distintos temas que hacen al corpus de la LIJ son escasas y ocasionales y son muy necesarias. Me incluyo como una ávida lectora que tiene la pasión de indagar sobre los temas que “la convocan”. Ya no me dejo llevar por la demanda escolar –dicho esto con sumo respeto a mi propia historia profesional- sino por el afán de dar respuestas a algunos interrogantes socio- culturales como lo es para mí el tema de la construcción de subjetividad. Y aún en este punto que parece estar instalado en la sociedad, los aportes teóricos son incipientes. Más para agregar: los aportes teóricos que no toquen los extremos entre el feminismo y sus detractores está en proceso de elaboración.  Por lo menos en Argentina, hay publicaciones en España de Teresa Colomer y Gemma Lunch y otros investigadores, artículos valiosos, también lo he leído de México y Colombia pero un corpus que le dé entidad como ha sucedido con el libro álbum en su momento o las sagas en etapa previas, afirmo con cautela porque quizás en mi trabajo independiente y voluntario, cabe la omisión.
Creo que si bien narrar y decir poemas es muy saludable y  grato, y bienvenido que así ocurra por el bien de la palabra y los autores que se materializan en voces, tanto de saludable es saber de manera más o menos profunda sobre la LIJ hoy, sus nuevas perspectivas con el aporte de los nuevos lectores digitales.
Espero desde mi enfoque,que después de tanta literatura editada y contribuciones que venimos haciendo desde antes de la creación de ALIJA en materia teórica y la que vendrá, no haya excusas para sostener cuento o novela alguna  con dejo a niñas sumisas a la espera de una linda vida futura. Que se cumpla  lo de la Cenicienta de Roald Dahl:
“« ¡Si ya nos la sabemos de memoria!»,/ dirán.
Y, sin embargo, de esta historia / tienen una versión falsificada,
 rosada, tonta, cursi, azucarada,
que alguien con la cabeza un poco rancia
 consideró mejor para la infancia…”

Ilustradores y obras.
Istvan Schritter, nació en España pero lo sabemos argentino y contemporáneo
Se sabe de él : Ilustrador, diseñador y escritor de sus propios textos. Ha publicado libros en Argentina, México, Francia, España, Suiza, Colombia, EE UU, Corea y Emiratos Árabes Unidos. Fue distinguido con muchos premios como el Premio Octogonal de Honor 2004 (CIELJ-RICOCHET, Francia). Sus libros fueron incluidos en la Lista de Honor de la Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de Argentina (ALIJA).Candidato por Argentina al Premio Hans Christian Andersen 2002 y 2004 y seleccionado para exposiciones internacionales. Es director de colecciones de “Libros-álbum del Eclipse” de Ediciones del Eclipse. Sus reflexiones están reunidas en el libro La otra lectura. Las ilustraciones en los libros para niños (Buenos Aires, Lugar Editorial/Universidad Nacional del Litoral). Es fundador y miembro del Foro de Ilustradores Argentinos. Y publicó libros con una técnica que reúne el collage con otras disciplinas como la pintura o la publicidad. Es original e inclasificable… por la diversidad y riqueza que pone de manifiesto en cada obra.

Lecturas para compartir:
Una gota de azul, María Cristina Ramos/ Carolina Farías, 2015. Buenos Aires, Libros del Eclipse.
 Roberto pierde una bolita trasparente con una gota azul jugando a orillas de río y sufre esa pérdida, vuelve al río y esta vez tira voluntariamente otra bolita para que jueguen los cangrejos, y ellos lo hacen hasta que descubren que la bolita es otra luna verde en el agua. Una belleza, como siempre, la narrativa de Ramos, que se despliega en este breve escrito. La ilustración de Farías acompaña, enriquece y embellece este libro.


Un pez dorado,  Laura Devetach, 2015, Buenos Aires, Alfaguara infantil.
Es una reunión de siete cuentos de la autora que el lector re-descubre siempre como una creativa siempre vigente, dedicado a Reconquista y el litoral, el clima y los personajes, encarnan esta dedicatoria, desde ¿quién se sentó sobre mi dedo? el pez dorado hasta Margarita y la siesta, son una invitación a recrear esa realidad tan cercana a la vez que imaginaria que la caracteriza.

Tus ojos, Eduardo Abel Domínguez, Cecilia Alonso Estéves, 2014, Buenos Aires. Calibroscopio. Un excelente libro… de poemas ilustrados con belleza y talento por Estéves, una edición deliciosa, lo mejor es compartir:
Tus ojos son /como la pausa
Antes del segundo abrazo, / como la caricia
De una pluma trasparente,
Como la sombra del zapato / en el piso de madera/
Como un beso nunca dado,
Como una maraña / de porvenires
y sobrentendidos.

Libro para todos los mediadores especialistas:
Las conveniencias de la no lectura. Hacia una pedagogía de la interpretación creativa. Nicolás Garayalde. 2014, Córdoba. Comunicarte.
El texto parte de la premisa que somos lectores y no lectores al mismo tiempo, toma la idea de la no lectura como un punto de anclaje para avanzar en el desarrollo de distintas teorías que acompañan hipótesis del autor, por momentos contradictoria. Teorías da recepción, pasando por la del reader active y la escuela de Yale, enfoques sicológicos y psicoanalíticos, muy bien explicados que argumentan su posición. “La no-lectura es necesariamente un ejercicio que apela al silencio del texto”. Una de las ideas básicas. Vale la pena leerlo.

Nota : sigo trabajando sobre género, pronto saldrá el nuevo libro, les aviso que doy talleres de una jornada también además del curso para grupos que así lo requieran. Les contesto por correo electrónico.

sábado, 14 de marzo de 2015

Encuentro 75

Vuelvo a retomar mi blog con el propósito de reunir la LIJ con la literatura para adultos y corroborar la afirmación de María Teresa Andruetto: hay solo una literatura, sin adjetivos. O por lo menos para reunirla en un lector. Y ya que he nombrado a Andruetto, quizás este fragmento sea un adelanto de las dos y un intento de mostrar que tras las “veladuras” se encierra nuestra alma en vilo por la vida que la sacude, creo que de eso se trata: hacer de la escritura además de una recreación, un estremecimiento. Sin solemnidades, ni lugares didácticos, sin ortodoxias pero tampoco haciendo todo tipo de concesiones. No se trata de achicar el mensaje sino de ampliar los márgenes y descubrir. Sacar la pátina, leer bajo las aguas.
Me gusta hacer las veladuras y también los falsos acabados. Falsos acabados, así es como los llaman, porque se pinta para que parezca piedra, mármol o madera con sus vetas, sus manchas y cogollos...aunque no sean verdaderos a mí igual me gustan, hacen que después de mucho cubrir y sobar, todo quede al fin bastante bien.
No sé qué piensa usted, doctora, pero a mí se me hace que es también así la vida. Yo se lo dije una vez al doctor Freytes, cuando estaba allá en la Casa de Descanso: primero uno cubre todo y después va sobando de a poco lo que tiene soterrado, que es siempre
lo que duele y hay que soliviar. Es de ese modo como se cubre lo que estaba expuesto. Por eso pienso algunas veces que si pudiera hacerme yo misma a mí unas pátinas como estas que les hacemos a los ángeles, si pudiera pasarle pan de oro a lo que ha perdido el brillo, si al alma de uno le fuera bien hacerle veladuras, seguro que lo que duele se pondría opaco y no se sufriría más” (Veladuras, 2005, Buenos Aires, Norma, página. 15)

Ilustradores y obras:

María Wernicke, argentina, contemporánea.
Dice sobre ella: Trabajo como ilustradora de libros desde 1994. Desde entonces, ilustré muchísimos libros para editoriales de Argentina, México, España, Brasil y USA. Como autora integral de libros álbum, publiqué en España “El poeta y el mar” y en Argentina, “Uno y Otro” y “Un señor en su lugar”, “Hay días”, y “Papá y yo, a veces”, premiados por ALIJA como Mejor Libro álbum 2006, 2010, 2012 y 2013 respectivamente. Junto a Iris Rivera, recibimos el premio a Mejor Libro Álbum y Gran Premio ALIJA 2009, por “Haiku”, libro que fue seleccionado entre los White Ravens 2011. En 2009 también recibí el premio ALIJA a mejor ilustración por “Rutinero”. María ilustró la tapa de mi libro: Tres Miradas sobre la literatura Infantil y Juvenil, editada por Comunicarte, un lujo.

Libros para compartir:
Cuentos para temblar,  Estela Smania, 2014, Córdoba, Comunicarte.
En un libro integrado por nueve cuentos que no definiría como cuentos de terror , sí inquietantes, hay tumbas, cementerios, fantasmas, aparecidos y muertos en vida, como dice la contratapa. Pero lo que distingue a esta autora entrerriana radicada en Córdoba es su excelente escritura que hace de cada uno un motivo para turbarse y creer en estos relatos intensos y atrapantes y no abandonarlos hasta el final. Me atrapó ,en especial, el cuento: “El revés de las cosas”.

Vidas modernas, Ángeles Durini / Didi Grau. 2014, Buenos Aires, Del Eclipse. Un álbum que tiene como eje un vínculo: las idas y vueltas de una pareja de amigos en medio de una ciudad que puede complicar las cosas como la nuestra.  Qué dicen, callan, cómo se distancian y se aproximan,  “cada uno hace su vida en su ventana” esta oración del texto es una metáfora que encierra muchos significados. El libro está inspirado en Ciudad Lagui, una pintura de Xul Solar, sus edificios con sus chimeneas, sacando humo. Todo un desafío para Didi Grau en el que sin dudas, se destaca.

¿Debemos los hombres lavas los platos? Esteban Valentino, 2014, Buenos Aires, SM
Nueve amigos a punto de terminar la secundaria —los Vedeefe o los Vagos del Fondo, como se llaman a sí mismos— se reúnen durante una noche en la que se recorren algunos temas: cómo será el futuro que se avecina, si es posible replantearse los estereotipos de género, por qué los encuentros y desencuentros del amor y la sexualidad, lo que se espera de ellos y otros temas. Es una obra coral  en la que se escuchan las voces de todos los protagonistas,  una trama muy bien tejida con un final, 20 años después, lleno de melancolía.

Nota Final: a partir de abril y por 3 meses daré cada 15 días un curso sobre género: lectura y análisis de textos narrativos escritos por autoras  con una colega bibliotecaria, Verónica Sereno, comenzamos el jueves 9 de abril a las 17.30. Zona Caballito. Es de literatura, no se circunscribe a la LIJ. Si les interesa saber qué y cómo, pueden escribirme a mi correo electrónico gracielaperriconi@gmail.com

lunes, 8 de diciembre de 2014

Encuentro 74

 Es el último post del año, que fue muy productivo para la LIJ y la literatura argentina en general pues ha sido protagonista activa de la Feria del libro en París por el centenario de Julio Cortázar y la de Guadalajara plena de actividades que nos representan. Me pregunto si toda esta “movida cultural” sumada a otras ferias internacionales, locales, actividades que promueven las empresas y las políticas oficiales, que suman una importante compra de libros para que los chicos de todo  el país  tengan acceso al libro, al autor y a la integración educativa, acrecentó la cantidad de lectores activos, si ha movilizado proyectos lectores intra institucionales, si se comprende mejor y se hace por entretenimiento, placer o información.
Una pregunta que abarca a la comunidad lectora que trabaja y vive de ese objetivo, ¿será mensurable en términos de personas anhelantes de textos escritos en papel?   
Sabemos ya que la lectura digital es diferente, que el efecto de las pantallas ocasiona mayor cansancio y menos disfrute, sabemos bastante como para no abandonar ninguna estrategia que sume, que de eso se trata alfabetizar.
Hay que luchar contra un sistema de distractores tan grande que abarca desde la TV hasta los vídeo juegos pasando por las modas marketineras, la superficialidad de los mensajes y algunas escrituras publicadas sin valor literario. Y si le agregamos docentes que no leen y familias poco contenedoras, la tarea de formar lectores está teñida de muchos matices.
También es aceptable que en medio de este panorama, los chicos y jóvenes decidan no leer, o que se queden con Violeta por ejemplo: ¿por qué no? También es una elección.
La realidad social enmarca las posibilidades de concreción de hechos educativos, no se puede hablar sin contexto, habrá ferias y programas, encuentros de promotores , autores que se muestran aquí y por el mundo, agentes literarios en busca de mejores contactos para el autor y libros que asemejan y democratizan esta actividad, pero si la necesidad interna no existe, si la realidad es un obstáculo, incluyo a todos los adultos intervinientes, entonces, las metas se alejan, no se pierden porque están en el imaginario social como un mandato pero siguen siendo un anhelo.
Recomiendo, ya lo hice hace más de un año, el libro: qué los hace leer así, Geneviève Patte, 2011 , FCE por su riqueza.  Desde su experiencia en Clamart como bibliotecaria se prodiga desde la biblioteca a integrar a las personas marginadas a participar. En un mundo que se “tecnifica” cada vez más, la biblioteca debe poner énfasis en la comunicación humana, en la necesidad de conocer, reconocerse y pensar-sostiene. 
Más no todo es eso, la lectura es un acto personal, privado y selectivo de cada uno. En la escuela es donde se comparte, donde se descubre la variedad, y es un adulto el que lleva de la mano esta experiencia de unión o desapego. Un adulto maestro  y otro maestro bibliotecario para no desviarme de la función educadora que tienen ambos. 
No es casual este cierre, creo en la importancia de las bibliotecas y de los bibliotecarios quienes lejos de lo dogmático de la enseñanza en donde “los textos están disponibles para lecciones disfrazadas de gramática, de vocabulario o de moral, con preguntas de control, peticiones de resúmenes o de cualquier otra forma de ejercicio”,( dice Pattetienen la autonomía de estar en comunidad con el deseo del otro y de ofrecer literatura de manera no pautada.
Gracias a este gesto lejos de la norma ,que no es menor, muchos chicos pueden realmente acceder a los libros, leerlos en su tiempo, escuchar a otros leer en voz alta y elegir. Un momento mágico y único que se repite cada vez que se ingresa a un sitio. 
Vuelvo a la pregunta inicial: qué los hace leer con fruición y entusiasmo creo que buenas propuestas, un clima grato y convocante y un adulto que haya disfrutado para sí de este placer personal casi íntimo. Un adulto que lleve puestas muchas lecturas y se ufane de ellas. Sé que me reitero, intento que mi afirmación sea una realidad para que tantos esfuerzos den fruto. Los bibliotecarios son agentes del sistema valiosísimos, dueños de un capital para compartir y descubrir qué les pasa a los chicos y adolescentes con los libros. 
¡Gracias a todas/os por este año compartido. He leído muchos libros que me han llegado, otros quedan esperándome.
Buen comienzo del 2015, me lo deseo y se los deseo. Espero tener ganas de seguir abriendo esta ventana y de hallarlos y de que el esfuerzo y trabajo sea una realidad tangible en las escuelas y en las librerías. 

Muchos libros, muchas lecturas para compartir:

El jefe de la manada, Inés Garland. 2014. Alfaguara. Una historia de intrigas encarnada en las aventuras  de dos chicos, Nina y Milo que son primos. Practican telepatía y otras capacidades sobrenaturales. Juntos intentarán resolver un caso policial.  La historia se desarrolla en espacios cotidianos de Palermo, con los vecinos del barrio, un viaje a visitar al abuelo en Colonia y otras peripecias que entretejen la trama.

Las plumas sagradas, Guillermo Delavault, 2014. Con ilustraciones de Gerardo Baró. Uranito.
El sello inicia una colección policial con esta novela que transcurre en la selva donde el Dr. Elías acompañado por sus colaboradores van a desentrañar qué ha pasado con el profesor Van der Kamp  que ha desaparecido. El libro tiene un formato de lectura particular que se abre cual anotador o agenda hacia arriba. Conserva una neutralidad lingüística que lo identifica como distinto a otros libros de autores argentinos coetáneos .Es una novela de aventura, humor y suspenso como reza la contratapa

Diez en un barco, Bodoc/Bombara/Briones/ Escudero/Furiasse/Gattari/Huidobro/Siemmes/ Vaccarini y Vargas. 2014. SM.
Es una reunión de cuentos de autores ganadores del premio Barco de Vapor desde el 2002 hasta el 2012. Cada uno pone su propia voz personalísima sobre un mismo tema como dice la contratapa: la lectura y la escritura como el de Paula Bombara: En el asiento de tu silla… por ejemplo o el de Norma Huidobro, La mentirosa o Diana Briones: Carta a Joaquín, diez años después, ejemplos excelentes de lo que mueve e inquieta la escritura y el oficio de escritor. Muy recomendable y para analizar la meta-literatura.

Cuando sea grande,Magdalena Helguera. 2013 con ilustraciones de Gabriela Burin.  Calibroscopio. Un libro de poemas en el que se entremezcla de manera permanente la realidad de la nena con sus deseos, interpretados en doble página por la ilustradora Burín con humor y frescura. Así dice Helguera: “Cuando sea grande /No voy a ser taxista /porque si salgo /pierdo la pista…”


Un oso, Perla Suez. 2014. Ilustrado por Germán Wendel. Comunicarte.  Es un inquietante libro álbum en el que el protagonista oso va buscando su lugar en el mundo luego de intercambiar algunas preguntas con otro oso, Ve un pedazo de hielo arrastrado por la corriente y se deja llegar. Como pasa en la vida, va haciendo sus propios descubrimientos, atraviesa el mar y llega al lugar donde el glaciar rompe. Es una metáfora de la búsqueda interior: un lugar de pertenencia, una zona de confort. Un texto para elaborar con múltiples interpretaciones que habla también por medio de sus imágenes.

Nota: aquí me quedo disponible para quien quiera contactarme. Buen año. ! salieron traviesas las imágenes e inmanejables. Hoy es así.


jueves, 6 de noviembre de 2014

Encuentro 73

Este último mes ha sido muy beneficioso ya que dos premios internacionales han recaído en las escritoras argentinas: Inés Garland, ganadora del Premio Deutscher Jugendliteraturpreis 2014  (El premio más importante para Literatura Juvenil en Alemania) por su libro: Piedra, Papel o Tijera y Laura Forchetti, ganadora del VII Premio Internacional de Poesía para niños 'Ciudad de Orihuela', con su obra "Buenos días-medianoche”. Una novelista y la otra poeta, las dos hacedoras de historias, de emociones y estremecimientos en los que se pone en marcha lo mejor de la literatura: la posibilidad de crear otra realidad, hacerla permeable al lector, deseable. Las obras nos entregan mucho más que un mensaje a desentrañar, Como dice Michéle Petit nos abren “un universo en el cual desplegarnos y constituir (…) esta reserva poética y salvaje de la cual podremos echar mano toda la vida para proyectar en lo cotidiano un poco de belleza, de fábulas, de historias que tal vez nunca se realizarán, pero que sin embargo contribuyen a definirnos. Para dar forma a lugares en los cuales vivir y acondicionar habitaciones propias en las cuales pensar.” Que de eso se trata la literatura a la que no le pondré el adjetivo infantil porque creo que ya no le hace falta. La quita en este caso es riqueza. Sabemos de qué hablamos.
Yo reseñé en 2009 la obra de Garland que actualizaré en esta salida y transcribí de Laura Forchetti un poema de Un objeto perdido ( ¡libro buenísimo!) el año pasado.
La literatura avanza en el exterior y por suerte gracias a maestros, bibliotecarios y el apoyo de políticas públicas y planes de lectura se multiplica en manos de los chicos y adolescentes de todo el país además de beneficiar a las empresas editoras y las / los autores. Tiene un efecto expansivo que sería invasivo si los mediadores disfrutaran todos de ella y luego fueran entusiastas compradores de libros, pilares para activar el negocio librero.
Hay otros reconocimiento, el libro Los extrañamientos de Martín Blasco en el White Raven, un listado mundialmente prestigioso (me disculpo de posibles  olvidos). Todo conduce a afirmar que vamos, hace años, en camino de posicionar también el trabajo de los ilustradores y artistas plásticos que incursionan en la escritura- la otra escritura- de los textos. Nos queda discutir todavía, la actitud “educativa “de incluir actividades comprensivas en los libros de literatura, antologías y textos que se elaboran para la escuela, una vieja costumbre que los achica y desvirtúa. Con la implosión de internet, sería una medida negociadora, circunscribirlas en fascículos, cuadernillos, otros formatos, pero en la web. El libro solamente para el lector, el maestro y quien quiera leer sin andamiajes.
Quizás parezca esto una digresión de la idea que abrió esta salida, no lo es. Todo lo ganado en el  terreno de la LIJ queda rezagado si se domestica, se simplifica o se pone el acento solo en la unión del autor, lector, sin profesionalizar al mediador. Hay que formar, trabajar a fondo con el “mensajero”.  Tarea de especialistas que conozcan bien lo que sucede con la formación de docentes y las prácticas escolares Allí los esfuerzos de todos los actores sociales se multiplicarán en ese deseo colectivo de crear lectores. 
¿Recuerdan a Graciela Montes y su excelente trabajo El corral de la infancia?, con un fragmento de 1995 quiero cerrar mi reflexión: “durante años, pacientes y razonables adultos se ocuparon de levantar cercos para detener la fuerza arrolladora de la fantasía y la realidad. Tenían un éxito relativo porque, de todos modos, los monstruos y las verdades se colaban, entraban y salían. Ahora hay señales claras de que el corral se tambalea, de que los grandes y los chicos se mezclan indefectiblemente. Ya nadie cree que los chicos vivan en un mundo de ensoñaciones, es más: todos comprenden que son testigos y actores sensibles de la realidad. Tampoco quedan muchos  que no admitan que los adultos –incluidos los sensatos y prudentes pedagogos- son sensibles, extraordinariamente sensibles a la fantasía.”

De poetas y poemas:
Temprano en el aire,  Laura Forchetti.
hacer
que una cosa
 no pueda verse por dentro
hacer
que lo que estaba abierto
deje de estarlo
echar la llave
juntar las partes
que se hallan
separadas
los párpados
los labios
las hojas de un libro
las tijeras
cercar vallar acordonar
plegar una cosa
que estaba 
extendida
la mano
un abanico
un paraguas
cicatrizar las heridas
llegar la noche
a su plenitud
cargarse de nubes
el cielo
juntarse
unos con otros
los pétalos
de una flor

Lecturas para compartir:
Piedra, papel o tijera.2009, Inés Garland. Alfaguara. Es una novela de iniciación, esa transición entre la niñez y la adolescencia en carne viva. La autora  narra lo que reza la contratapa: Una historia de amores imposibles y sueños que se pierden en las turbias aguas del río. Todo atravesado por el paisaje del Tigre que se cruza de manera intensa con episodios de la dictadura militar del 76, los silencios que con los años tienen voces y rostros. Una apuesta generosa a celebrar la vida a pesar de sus miserias.  Alma, la protagonista, despierta un día y su mundo toma la forma de la verdad, intensa y silenciosa. Ella va uniendo cada una de las dos partes de la obra, casi independientes que se cruzan en un punto medular.

Los extrañamientos, 2013, Martín Blasco. Alfaguara.  La novela, dividida en treinta capítulos cortos, relata  el proceso que transita Martín desde el momento en que entra en contacto con un universo diferente: el de la casa tomada donde se muda con su mamá. El chico descubre “los extrañamientos”, esa otra manera de pensar cosas del que ya conocemos. La narración recorre un duro contexto social –la desocupación, la pobreza, la discriminación, la violencia doméstica, las familias monoparentales.  El autor  invita a los lectores a pensarse desde otro lugar y descubrir lo positivo que hay en todo cambio, aun cuando sean ajenos a la elección personal.

Papiros, 2014, Lilia Lardone, El Barco de Vapor, SM ediciones
Un faraón advierte que su imperio se desmorona, el secreto está en la huella de los escorpiones que lo llevan a indagar la memoria de su pueblo. El hombre cita a sus 8 hijos y cada uno relata  una historia que el padre irá descartando por distintos motivos hasta concluir en un testimonio que lo revela todo: no hay mensaje de escorpiones, no hay Elegido, un hombre no puede cargar con el poder de un imperio. La doble lectura del texto se hace necesaria:  el padre que abre y cierra cada historia y las 8 historias en sí mismas son un despliegue de buena literatura, profundidad, recrean con cuidado y sutileza la época y el  lenguaje. EL final, excelente , sin fisuras. La autora explica con lenguaje informativo cómo se gestó Papiros. Mucho para disfrutar.

Una casa bien abierta, 2014, Carlos Pessoa Rosa/ Claudia Legnazzi, Pequeño editor.
Excelente interpretación del texto de Pessoa ha realizado Legnazzi que demora en cada página la atención del lector. Una belleza gráfica desde la tapa,  un deslumbramiento.
Marcos está solo en la playa, el mundo ha sido su casa hasta ese momento en el que conoció la palabra casa, que une en sílabas, la separa, arrastra algunos consonantes, mientras la reitera en ese espacio inmenso con la lluvia amenazante. Quería tener otra casa, y algo más: una familia. Un texto poético que reúne muchas de las características musicales de la poesía y… de la lluvia.

Para mediadores/as:
Para tejer el nido, poéticas de autor en la literatura argentina para niños, 2013, Elena Stapich, Mila Cañón. Compiladoras. Comunicarte.Es un libro coral que reúne trabajos sobre autoras sobresalientes en la literatura infantil y juvenil cuyas poéticas jerarquizan lo fundamental y lo accesorio, no excluyen tema alguno y ponen en primer plano la materialidad del lenguaje relegando lo moralizante. Así se hace presente desde la poética de Walsh, Devetach, Montes, Ramos, Andruetto e Iris Rivera. La profesora Blanco aporta itinerarios de lectura  junto a una visión crítica del camino recorrido y finalmente Mila Cañón introduce un diagnóstico respecto de la crítica y el lugar que ocupa la LIJ dentro de la cultura en la actualidad. Muy buena elaboración, con solvencia y criterio.