domingo, 9 de agosto de 2015

Encuentro 80

Tantas veces he hablado de reparar en la escritura al hablar de literatura y más de arribar a una definición que la defina por la calidad, que me ha hecho pensar si no era postura extrema y fácil aceptar que solo la buena literatura es literatura. Estoy segura de que es así más esta convicción ahora está acompañada por otros aspectos a tener en cuenta: ¿qué dice el lector cuando la elige como propia? ¿Los autores consagrados son todos buenos autores? ¿Qué la hace comercial? ¿Si es comercial no es buena? ¿Se puede definir literario algo que tiene pocos lectores? ¿Y los libros que tienen muchos lectores y seguidores pueden no ser literarios?
Ah! Hoy me he puesto solita en este espacio al que sé que muchas/os responderán: el mercado los hace vendibles. De acuerdo, y ¿después? Pues muchos se siguen vendiendo a través de los años y pasan generaciones de maestras , de alumnos, de padres y sus libros se siguen vendiendo.
También puedo decir que el Ulises de James Joyce es un referente importante de la literatura y no es un fenómeno de venta ni entonces ni ahora. Algo lo inmortalizó, donde reside su valor, la crítica académica lo ha sostenido. Usé un ejemplo de literatura de adultos para no herir ninguna susceptibilidad.
Creo que la literatura se hace de textos  bien ideados y escritos de manera adecuada con relación a su esencia artística y además necesita de los lectores antes que de los editores que somos intermediarios entre un texto y un lector/a. Es decir que el lector precede al lector en la demanda, en la necesidad.
La originalidad es salir del lugar de la trivialidad, abandonar fórmulas conocidas, saber escribir y tener una idea o una emoción creativa si hablamos de algo sutil como la poesía.
Por qué llegué a expandirme en esta introducción, porque estuve leyendo El intenso calor de la lluvia de Gioconda Belli y una colega se sorprendió de mi recomendación en facebook. Belli escribe bien, eso ante todo. Luego aborda el tema de la menopausia hasta desbordar a través de una conflicto amoroso pero el personaje se detiene una y otra vez ensimismado en su problemática, el tema es atractivo para las mujeres y por último-esto iba primero pero fue premeditado- ella ha conseguido varios premios internacionales que la lanzaron a la carrera de escritora con marketing y mercado, siempre sobre el género.
Y esto se ha visto y se ve en los autores de la LIJ también, quienes se dedican al suspenso y al policial y han triunfado en eso, otros en los pequeños dramas familiares, y otros en humor, etc. etc. El mercado ha observado ese éxito de ventas y allí parte el camino de un autor. Sin desmerecer a ninguno/a, esta construcción se hace por el tono, los temas y los modos de decir y contar que se van imponiendo en los libros.
Lo que llama la atención es la cantidad de publicaciones nuevas, sin matices en un mercado que no es tan amplio. Libros editados de nuevas empresas y las ya conocidas hay de todos los tamaños y edades, temas. Propuestas originales, no he advertido. Pero ese es análisis para otra salida.
No quiero olvidarme de decir que mi respuesta a todas los interrogantes anteriores que he escrito es : ¡sí!
A todos los que leen este blog y en especial a mi colega lectora- si lee esta salida - quiero decirles que a veces se eligen libros para viajar, para divertirse, para que integren una investigación, para pasar el tiempo y nada más sin muchas expectativas y a veces, nosotros/as las que “militamos” hace años: elegimos mal. Es que ante todo: somos simples lectoras.  

Ilustradores y obras:

Tania de Cristóforis. Es egresada de la escuela de Bellas Artes. Fue docente en educación inicial y primaria. Estudió ilustración con Helena Homs, Oscar Rojas y José Sanabria. Trabaja con distintas editoriales ilustrando libros y revistas para chicos. Es joven, talentosa y trabaja con creatividad. Me gusta su manera minimalista de leer la realidad. Algunos de los libros que ilustró: Ratones en la escuela, Al agua Pato, Baldanders, Los viejitos de la casa, Picaflores de cola roja. 


Lecturas para compartir:
Cómo bañar a un dinosaurio, Franco Vaccarini, 2015. Ilustraciones de Carlos Higuera. Buenos Aires, Edelvives.
Llegó un marciano a la casa de Lucio, que hay que bañar, cambiar, darle de comer y alteró la vida de sus padres y la propia. Claro que este marciano también duerme en una cuna y se llama Mateo pues un nombre debía tener. Es un cuento atractivo para mostrar cómo el nuevo hermanito que llega, altera la vida familiar, El protagonista no deja de manifestar esta molestia con todas las letras y eso, su mirada extrañada y su fastidio son lo mejor de la historia. Me gustó que Vaccarini se animara a salir del género policial en el que se lo distingue.

¡Hola! Que me lleva la ola, Rimas, juego y versos. Selección Sergio Andricaín, ilustraciones Ana María Londoño. 2015. Buenos Aires. Santillana.
Una antología poética que destinada-si es que hay un destinatario en poesía- a los más pequeños que incluye poemas anónimos, rondas, adivinanzas, trabalenguas y poemas de autor. Me ha gustado porque recupera voces de siempre- las voces que pueblan nuestra lengua- como dice Yolanda Reyes en su cálido prólogo, acompañado de un registro ilustrativo que aporta más riqueza a esta apuesta. Entre los poetas recientes, descubrí a Yolanda Reyes y Antonio Orlando Rodríguez. Un serio trabajo de recopilación y armado con datos bibliográficos al final de la obra. Bello desde la tapa en más, convoca.

La bruja del Laurel, Sandra Comino, 2014. Buenos Aires, Edelvives.
Esta novela transcurre en el campo,  Águeda, la Bruja del Laurel, resguarda los secretos y amores que nacen en el paraje Alegrías del hogar. Allí llegan, perdidos, un fotógrafo y su hijo. Y se quedan, primero a pasar la noche, y luego el resto de sus vacaciones, deslumbrados por el lugar y en particular por las historias que se cuentan sobre la Bruja del Laurel y el Brujo del Naranjo. Sin embargo, descubren que no son solo historias, que la cercanía de los gitanos influye de alguna forma en la vida de todos. ¿Y en la de ellos? Una novela sobre los secretos, la memoria, y los afectos a través del tiempo.  ( dice contratapa)Y sobre el amor, agrego sin temor a equivocar el tono íntimo y saludable de esta historia que calla los secretos del corazón. 
Por suerte el final nos da esperanza saber “que los amores resisten el océano “en todos los aspectos  Eso me respondí,  paso la pregunta del libro a otros.

Un libro necesario:
Leer el mundo, experiencias actuales de transmisión cultural, Michèle Petit, 2015. Buenos Aires. FCE. Colección Espacios para la lectura.
Este ensayo que trata sobre esto de leer el mundo, un trabajo profundo, serio, reflexionado y escrito con tono lúcido y filosófico en 7 capítulos y un epílogo por esta mujer sensible e inquieta que es Petit que busca: inquietar al lector con ideas conocidas en sus anteriores publicaciones y otras nuevas. Todas de una belleza y riqueza narrativa poco común en este tipo de ensayos. Las citas, los ejemplos, su discurso prolijo, recurrente sobre la teoría de Leer el mundo, que de eso se trata leer, inunda a todos los actores sociales: contexto, familia, mediadores, instituciones, y pretende forjar un arte de vivir cotidiano que escape a la obsesión de la evaluación cuantitativa y al ruido ambiente. Eso es: leer sin más, sin fin, sin medida, por la gratuidad, leer como apuesta para vivir.
Me encantó!! No sé si debo decirlo así pero es un libro que enamora.
  

jueves, 9 de julio de 2015

Encuentro 79

Hoy, en el día de la Independencia argentina, a tono con el color local, pienso en lo bueno que es trabajar con las tradiciones tanto en la poesía como en la narrativa. Volver a recuperar la voz de los recopiladores que se  han ocupado de reunirlas en antologías en forma de estudios sistemáticos como Raúl Cortázar, Berta Vidal de Battini, Ada Elflein, entre los más notables. Su aporte ha permitido divulgar los relatos populares, mitos, leyendas y cuentos. Cada pueblo tiene sus recopiladores y sus versionistas al margen de las empresas editoras que han publicado luego estas recopilaciones, adaptadas muchas de ellas, para su consumo en las escuelas.
Lo paradójico de este gesto de enriquecimiento en la palabra- no me refiero al material- es la sobre-adaptación a la que este material se ha visto expuesto o bien la distorsión de su originalidad en esa mal conocida versión de autor, que desde mi criterio no debiera en ningún caso poner mano sobre el argumento del texto primario. El enriquecimiento existe cuando va de la mano del escritor y en función de transmitir literatura, no cuando responde a los intereses del maestro y de los temas escolares.
Me pregunto hasta cuándo deberemos (me incluyo en otros que repiten lo mismo: especialistas, bibliotecarios, etc.) repetir lo mismo sin caer en la lectura de esa literatura folclórica que se define por los intereses del usuario solamente. Sé que un poco de lo que escribo es estéril y otro resto puede ser compartido y exigido.
Los textos originales, que a su vez ya han sido transformados por el interés de un  recopilador son atractivos porque hablan de la tierra, de lugares y personajes populares, de mitos propios de pueblos originarios, de sentidos primitivos. Esto es imborrable.
Mostrar el lenguaje de un lugar o de un pueblo es parte de lo imborrable. Nos configura, es nuestra silueta vital, esa que los siglos trataron de conservar a la vez que transgredir. Toda versión popular llevada a la palabra escrita es libre, no toda es literaria y ninguna debería ser escolar.
Ellas deben tener un espacio en la escuela sin domesticaciones, porque el lector es capaz de superar las dificultades del texto. ¿Para qué está el mediador?¿ para qué está el lector? Para ser un dependiente o un creativo, un ser limitado o un ser expansivo. ¿Qué se espera de un chico o de un joven? 
Tarea del adulto, tarea del lector avezado. Tarea del ciudadano.

Ilustradores y obras:

Carlos Nine: Dibujante, pintor y escultor argentino, nacido Buenos Aires en 1944. Entre los años 1983 y 1990, dibujo innumerables tapas de la revista Humor. Dibujó historietas en las revistas Fierro, Echo des Savannes, Il Grifo, Co & Co y otras. Sus dibujos aparecieron regularmente en el diario Clarín y la revista Noticias. Ha sido galardonado con premios nacionales e internacionales.

Dice de él: Nací en Haedo, ciudad que supo ser también la patria chica del maestro Alberto Breccia. De niño, después de la escuela matinal, solía pasar las tardes ayudando a mi padre en la zapatería de la calle Juan B. Justo (...)que se llamaba, precisamente, “Casa Nine Hnos.”. Mi estado de embeleso era continuo debido a las relaciones de tipo teatral o sainetero que establecía mi viejo con sus clientes.(…).Los sábados tomaba su violín, se reunía con sus compañeros de la orquesta de tango y animaba los bailes.(...). Siempre aproveché esta oportunidad para acompañarlo con el pretexto de llevarle el violín. (..)Con semejante influencia era evidente que jamás sería contador público nacional. Mi afición por el dibujo era inocua, casi una gracia infantil, hasta que mi viejo tomó la decisión, un día cualquiera, de quitar los zapatos de la vidriera del negocio y exponer para el barrio mis dibujitos. Esa mañana de sábado, pasando casualmente por ahí, no podía creer lo que veía. Dos o tres vecinos ponderaban mi “obra” desde la vereda. Me puse colorado y seguí mi camino, pero ya era otra persona. No tiene sentido agregar que la gracia devino vocación, que estudié en las escuelas de arte Belgrano y Pueyrredón. ( …). Sólo quería destacar la importancia de la caricia en la espalda, en el momento justo, en la época dorada.

Lecturas para compartir:

Caballero Negro, Lilia Lardone, 2014. Córdoba. Comunicarte.
Luciano comienza a armar un castillo con ladrillos de plástico e inventa un  héroe al que llama: Caballero Negro,junto a él vive muchas aventuras. Esa historia se une a la central en la que el niño sufre la ausencia de su papá que deviene en separación del vínculo con su mamá. Allí este héroe se desmorona y la historia tiene caminos que se encuentran en el final.
Como es la autora: tierna, contundente y buena narradora, así es este cuento de un chico como otros con una historia de vida tan habitual, tan sensible.

Trasnoche, Pablo de Santis, 2014.  Buenos Aires. Alfaguara.
Son  16 cuentos fantásticos en los que el autor plantea varios interrogantes: qué es la valentía, cómo es ser un héroe, qué es la magia, el misterio de la buena música, qué es la credibilidad,  entre otros. Cada historia plasma uno de ellos y es el lector el que saca su conclusión a través de esos relatos. En especial, recomiendo Agua Muerta una nouvelle de 50 páginas, entre los cuentos, que tiene diálogos excelentes, y sobre ellos se desarrolla la trama. Una técnica frecuente en cada cuento que atraviesa todo el texto.
Se acompaña de un epílogo donde el autor reflexiona sobre el cuento, la novela y el género de terror. 

La noche del elefante. Gustavo Roldán. 2012. Buenos Aires: SM.
Solo Gustavo Roldan podía tener esta ocurrencia: elefantes en su querido Chaco. Además un elefante que se atreve a expresar a los cuatro vientos estoy podrido. Pertenece a un circo, pero al llegar a Sáenz Peña siente el aroma del monte y junto a su elefanta deciden abandonarlo. Él audaz, atrevido. Ella reflexiva. Todo sucede en el monte, ellos son extraños para los otros animales. El texto nos permite reflexionar sobre el descubrimiento y la aceptación. Los vínculos diversos que se pueden establecer.
En el último texto Los sueños del elefante plantean su dilema: Vivir en el monte o vivir en el circo. Esta reseña fue escrita por Verónica Sereno para esta salida y… abreviada por mí.

miércoles, 17 de junio de 2015

Encuentro 78

Pensaba en el tema que iba a desarrollar en esta salida y desde hace tiempo registro que adjetivo con facilidad cuando reseño y lo hago desde el disfrute ante la lectura cuando esta me gusta. Es decir que tengo una actitud valorativa subjetiva. Y qué otra puede tener un crítico: una mirada desde su propio marco de referencias o bien aplicar a rajatabla el canon literarios o lecturas académicas – elegidas porque le son también afines- a través de las cuales pasa un texto como si fueran una garantía de exactitud y objetividad . Y en verdad en el ámbito de un terreno tan rico como la Literatura en todos los aspectos, es muy difícil lograr las dos cosas: rigor y objetividad.
Ahora bien como los libros académicos hablan de una literatura: “suficientemente buena” o algo más sutil como escribir libros que humanicen, lo he leído en  entrevistas  a la especialista Teresa Colomer y también en el que ésta ha publicado en el FCE junto a Graciela Montes, dos voces más que reconocidas para hablar de la LIJ, me pregunto: cuál es el valor de estas expresiones dentro de la crítica.
Me detuve hace una semana a raíz de la muerte de la editora Elena Aguiar, mujer muy talentosa, en un fragmento de una salida de su blog: www.editarenvozalta en el 2010 que transcribo para evocarla  y reflexionar sobre esta afirmación: “definamos qué es literatura de buena calidad.
Lo malo es que no existe una norma ISO que establezca sin ambigüedades qué es la calidad literaria, así que cada vez que alguien juzga un libro como “muy bueno” o “muy malo”, en realidad no hace mucho más que contarnos cuáles son sus propios gustos.
Todos estaríamos de acuerdo, claro, en que una buena novela debe estar bien construida, tener una trama inteligente e interesante, con personajes verosímiles, estar escrita con un lenguaje rico y cuidado, reflejar una visión del mundo, tener ambición cuanto a los mensajes que implícita o explícitamente vehicula, ser capaz de mantener la atención del lector, incitándole a pasar cada página.(…)
 ¿Cómo “medimos objetivamente” cada uno de ellos?: La calidad literaria es completamente intersubjetiva. Lo que unos consideran una buena construcción, para otros es mediocre; lo que a unos les parece inteligente e interesante, a otros les aburre; cuando unos se identifican plenamente con unos personajes, otros los sienten de cartón piedra; lo que para unos es lenguaje rico y cuidado para otros es pedantería ininteligible(…)¿Por qué? Probablemente, porque cada uno evalúa la supuesta calidad literaria de un libro desde su propia agenda, con sus propias metas prioritarias: la riqueza del lenguaje, el argumento, el mensaje implícito…
Yo, personalmente, creo en una LIJ, en una literatura en general, que sea capaz de enriquecer al lector, de transformar, de alguna manera, su vida y su visión del mundo. Para mí un buen libro es, más que otra cosa, el que consigue este fin. Si lo hace, cualquier otro pecado me parecerá venial.
Quizás por eso es que, tras oír la expresión “calidad literaria” en diversas ponencias, se me vino a la cabeza un concepto de Winnicott: el de la “madre suficientemente buena“. (un poco como la “literatura suficientemente buena”) sería aquella que no aspira a la perfección, sino que es consciente de sus límites y acepta sus equivocaciones, y gracias a ello, es capaz de proporcionar al niño un entorno adecuado para su óptimo desarrollo.
Así que quizá la LIJ que aporta al niño lo que necesita (concentración en la lectura, evasión, conocimiento de otras realidades, entretenimiento, compromiso, impulso transformador, diversión…) no es necesariamente una literatura de magnífica calidad literaria, sino una literatura “suficientemente buena”. Sobre todo, teniendo en cuenta (y esto merecería un estudio más en profundidad) que los libros que interesan a los niños y a los jóvenes,(..), a menudo no son necesariamente los calificados como más literarios o los reconocidos por la crítica como “mejores” artísticamente hablando.
Cuánto para agregar sobre este fragmento, abreviado en extensión, de temas tan recurrentes a la vez que necesarios:
Lo bueno, lo humano, lo que ayuda a hacer lectores aunque no sea en todos los casos por medio de los llamados buenos libros de buenos autores aprobados por la crítica académica y  ponderados  “ por el marketing del mercado” que los hace necesarios:  ¿Cómo se definen todos estos términos?
Más aún en qué reside la calidad literaria. La literatura desde los griegos hasta hoy ha sido literatura por una serie de razones que hace que se diferencie de otras producciones valiosas no literarias. Eso es lo objetivo, lo que está en el canon. Yo creo que el resto es interpretación, o es descriptivo y ya no tiene rango valorativo. De ser una lectora ávida, me ufano, todo lo ajeno es motivo de deliberación, como sostiene Aguiar, de afinidades, o lo que es más objetable: de ideologías.
Para cerrar algo  bien ilustrativo:
Fue regalo de Laura Devetach- La Laura-  en Posadas, ya lo había reseñado hace 3 años pero hoy es una síntesis de esta introducción:  De  Diablos y mariposas, 2005, Buenos Aires, Del eclipse:
Diablos y mariposas
“-Hay cosas que no se pueden contar así con la boca. Por eso quizás se escriben- piensa Sidonia.
Abre la libreta.
Diablos, escribe.
Mariposas, escribe.
Las palabras quedan allí, encendidas, combinándose, armando rompecabezas en la arena de la libreta”
  
Ilustradores y obras:   Sandra Lavandeira


Nació y vivió en Buenos Aires hasta que decidió, junto con su familia mudarse a Brasil, donde vive actualmente. Estudió Bellas Artes en la Escuela Nacional P. Pueyrredón, viajó y volvió a Buenos Aires. Estudió con Alberto Breccia técnicas de la historieta. Fue fundadora, junto con otros colegas, de la revista de historietas El Tripero. Ilustra libros para niños desde aquella época ( 1995) que se editan en Argentina, Colombia, Ecuador, México, Nicaragua, USA y Brasil.
Recientemente finalista del Concurso Libresa de Álbum Ilustrado, con el libro Las cuatro estaciones. De este libro es la ilustración que la muestra.


Libros para compartir:

Zapallo en Flor,coplas, adivinanzas y otros dichos populares. Laura Roldán, (antologadora) 2014. Buenos Aires.SM.
Es un trabajo de recopilación muy interesante no por la cantidad sino por la diversidad, que se acompaña con algunas recetas de cocina bien propias de los sabores que compartimos los argentinos como el mate cocido y la mazamorra, entre otros. El libro está bien armado y es grato leerlo y practicar esas recetas bien explicadas, de fácil resolución doméstica.

Cereza y Kiwi/Jimena Tello, Didi Grau, 2015. Buenos Aires, Edelvives.
Kiwi es un nene guaraní que tiene muy mala puntería para el tiro en blanco, de paseo con su canoa se encuentra con Kiwi hasta que una nube muy densa se instala en el cielo que los cubre y las lluvias cesan. Todo se seca y Kiwi no puede recorrer el río y ver a su Cereza. Decide tirar muchas flechas hacia el nubarrón, tantas que lo alcanzan y… les reservo el final. Grata historia,  lo había editado edebé hace años y las nuevas ilustraciones le dan otra lectura.

El año de los secretos,  Laura Santullo, 2014, Buenos Aires, Edelvives. 
La autora es uruguaya pero debió exilarse en México en la época de la dictadura militara, así esta novela tiene que ver con ese exilio.
Catalina, la protagonista, advierte que su vida cambia cuando los militares asumen el poder y vive en el ámbito familiar un caso de persecución y arresto del abuelo de su mejor amiga, su padre y más. Lo importante en la obra-narrada con agilidad y un lenguaje coloquial- es la amistad que se sobrepone al miedo. Gracias a Catalina y su familia, se guarda el secreto más importante de ese año en la vida de todos. Es una obra que aborda el tema de la dictadura militar y sus estragos a través de una historia cotidiana.

No me digas Bond, Andrea Ferrari, 2013. Buenos Aires, Alfaguara.
Esta novela es la continuación de: el camino de Sherlock y No es fácil ser Watson, que por los nombres aluden al género de suspenso tan bien definido en las sagas de Sherlock Homes por su creador Conan Doyle.
Tras haber compartido el colegio y dos investigaciones juntos, Francisco y Arturo, Sherlock y Watson,  están a punto de separar sus caminos pero en esta nueva novela hay un acontecimiento cruento que atraviesa Francisco que hace que el amigo lo acompañe en la nueva búsqueda. Como en los libros anteriores, con ellos, retorna Violeta con quien al final de la historia, Francisco decide volver a salir.

Libros para especialistas y mediadores:

La lectura, otra revolución, María Teresa Andruetto, 2015, Buenos Aires FCE.
Este ensayo está formado por 11 ponencias de la autora sobre distintos temas nucleares de la LIJ o mejor dicho de la literatura para restarle adjetivos. En estos escritos revela de manera profunda, inteligente y minuciosa su mirada sobre cada uno de ellos.
Sería imprudente valorizar uno por encima de otros, pues creo que nada es menor, desde su disertación al recibir el premio Andersen en el año 2012 hasta los artículos publicados entre 2011/2013 en Deodoro, gaceta de crítica y cultura. Yo agregaría la calidad de los textos literarios que emplea y que no solo enriquecen cada artículo sino que le agregan un valor per se, por los autores, las citas, la intensidad textual.

Temas de la literatura Infantil, Aproximación al análisis  del discurso para la infancia, Fanuel Hanán Díaz, 2015, Buenos Aires, Lugar editorial.
También se trata de una recopilación de conferencias, reflexiones y ensayos sobre la LIJ en 8 trabajos que se caracterizan por el rigor y un amplio recorrido de lecturas teóricas. Un aspecto a destacar es la bibliografía en habla hispana e inglesa. 
Temas como: el Análisis de libros contemporáneos, Cuentos viejos en odres viejos o Libros perturbadores entre otros son una invitación a una lectura interactiva, dinámica y atractiva.

martes, 12 de mayo de 2015

Encuentro 77

Este blog será dedicado a los/as poetas, he participado de Foros en los que escuché mesas sobre la poesía y allí me surgió una necesidad de evocarla en esta salida. De manera explícita ya que no me olvido de reseñar libros de poesía.
Escuché al colega conferencista cubano Sergio Andricaín, uno de los directores de la Fundación Cuatrogatos, referirse a varios talentosos autores americanos y me detuve en María José Ferrada, autora chilena y este fragmento de El idioma secreto en el que revela de manera sutil su vínculo con la abuela, en ese “idioma secreto” que existe entre un ser y las cosas y entre los seres entre sí:
Mi abuela guardaba todo en pañuelos:
Botones,
Llaves,
Incluso una pequeña fotografía en blanco y negro de mi abuelo.
Me gustaba ver como abría con sus manos esos nidos de tela.
Mirar aparecer las cosas
como si fueran pequeñas cometas
que se apresuraban a brillar frente a mis ojos.
Tiempos en que todo cabía en un pañuelo.
También el cielo.
O bien en este que pertenece a su maravilloso libro Niños en el que evoca de forma poética a los 34 niños desaparecidos o asesinados en la época de Pinochet y Rafael es uno de ellos, pero en lugar de recordarlo desde la tragedia, desde ese horroroso espacio que puede asignarse a matar a un niño, lo trae desde la vida, desde aquellas cosas pequeñas y cotidianas que lo hacen presente.
Rafael
Hoy ha decidido buscar los siete parecidos
Entre un sol y una naranja.
Tardó una hora en descubrirlos.
Y se fue caminando con la naranja brillando
en el bolsillo.
Otra de las autoras  entre muchas que quisiera nombrar es la uruguaya Mercedes Calvo, que en su libro “Los espejos de Anaclara” percibe la poesía así:

 “Me preguntó mi nombre 
la lluvia clara 
yo le dije paloma 
de la mañana.

Me preguntó mi casa 
dónde quedaba 
yo le dije en el viento
entre las ramas.

Me preguntó mi vuelo 
quién lo guiaba 
yo le dije los pinos 
de la montaña.

Me preguntó quién era 
la voz de mi alma.
No supe contestarle. 
Quedé callada.”

Simple pero a la vez compleja, profunda, la niña se va buscando en los espejos y en ese tránsito se descubre. En estas tres mujeres, hay algo en común, el manejo poético del lenguaje que se guarda misterios y silencios, que conserva una cadencia interna y pueden transmitir emociones en pocas palabras, el sincretismo es su arma de producción.
Ver con el alma la poesía, poder saber de ella por esa magia simbólica que despierta, indagar en sus metáforas, en sus imágenes, dejarse transitar por la música que la lleva de la mano, ese, solo ese, puede ser el objetivo de la poesía. Hacer recorridos en poetas, obras, libros, descubrir, comparar estados interiores descritos. Dejarse llevar por las palabras sin rigores, sin tiempo, sin excusas. De eso se trata la lectura poética. Un tiempo sin esperas, siempre presente.

Ilustradores y obras:

Luciana Fernández: Nació en  Buenos Aires, Argentina. Se graduó en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón, en la especialización de escultura. Estudió en talleres de escultura y arte Contemporáneo.
 Hizo el seminario de ilustración infantil con Istvan Schritter y Claudia Legnazzi.
Participó en varias exposiciones individuales y colectivas. En la actualidad, trabaja como ilustradora para editoriales nacionales y extranjeras, y en publicidad. Es miembro de A.D.A. y del Foro de Ilustradores Argentinos.
Dice sobre ella: "En mi trabajo trato de buscar diferentes materiales que me permitan jugar con la luz y las texturas. La mayoría de las veces uso plastilina y la combino con collage, óleo, objetos encontrados, etc. Los originales son fotos digitales de alta definición." La tapa que se incluye es del libro Maqueta de autoría literaria de Iris Rivera. 
Libros para compartir:

Trece Modos de mirar a un niño, María Teresa Andruetto, Cecilia Alfonso Esteves, 2014, Comunicarte. 
La autora elabora el texto a partir de Trece modos de contemplar un mirlo, de Wallace Stevens y lo hace en homenaje a un poema que la acompaña siempre. El libro está enriquecido con la ilustración de Esteves que lo nutre de sentido. Una lectura paralela, todo asombro y detenimiento. Un poema sin tiempo. Dos miradas que se complementan mutuamente y se reflejan a través de las imágenes en la paleta de los ocres. 

Cabía una vez, David Wapner,2013 ilustraciones de Juan Lima, Calibroscopio. Un cuento que no lo es. Es un poema que se encadena una y otra vez de forma insólita en el que el lector es un visitante errante entre una página y otra, Tiene ritmo, mucho, intensidad y abundante delirio. Juegos de palabras y buena ilustración. 

 
Un cuento ¡grrr!, Graciela Bialet, 2013, ilustraciones de Juan Gedovius, editorial Norma.   
Tomi quieren que le lean un cuento pero a veces nadie tiempo para contarlos, entonces los cuentos se encargan de tomar vida propia,  hacen de lo suyo e invitan a los chicos a completarlos como quieran, de eso se trata este libro maravillosamente ilustrado.


Algo más para compartir
La aventura de la palabra, Sergio Andricaín, 2014. Miami. Fundación Cuatrogatos, Un libro que es resultado de una investigación que ha realizado el autor en el que recopila la voces de noventa autores iberoamericanos de LIJ  sobre dos aspectos: la relación de los autores con los libros: cómo nació y su vínculo con las palabras. Un libro para atesorar voces y testimonios. Una pena que todavía no se distribuya en Argentina.  

domingo, 12 de abril de 2015

Encuentro 76

No quiero caer en lugares muy frecuentados en estos días: la feria del libro próxima, los planes lectores, las novedades editoriales, el boom de las redes sociales, y las innumerables narraciones que por suerte inundan de palabras las ciudades, pues si algo se ha multiplicado en el país es el grupo de narradores profesionales y si algo se muestra poco en la LIJ- no lo afirmo como una carencia- son los equipos de especialistas y sus investigaciones salvo las que se promueven en la web y las que se dejan leer gracias a las  iniciativas de algunas empresas editoras como Homo Sapiens, Comunicarte, Lugar editorial, Paidós y el Fondo de Cultura económica. Cito a los más frecuentados, es cierto que las universidades y centros de difusión tengan sus ediciones, de hecho me llegan gacetillas universitarias que tienen algunas producciones aisladas pero no se trasladan a la venta comercial ni a verse reflejadas en una buena campaña de difusión. Creo que la voz de los especialistas y las publicaciones sobre distintos temas que hacen al corpus de la LIJ son escasas y ocasionales y son muy necesarias. Me incluyo como una ávida lectora que tiene la pasión de indagar sobre los temas que “la convocan”. Ya no me dejo llevar por la demanda escolar –dicho esto con sumo respeto a mi propia historia profesional- sino por el afán de dar respuestas a algunos interrogantes socio- culturales como lo es para mí el tema de la construcción de subjetividad. Y aún en este punto que parece estar instalado en la sociedad, los aportes teóricos son incipientes. Más para agregar: los aportes teóricos que no toquen los extremos entre el feminismo y sus detractores está en proceso de elaboración.  Por lo menos en Argentina, hay publicaciones en España de Teresa Colomer y Gemma Lunch y otros investigadores, artículos valiosos, también lo he leído de México y Colombia pero un corpus que le dé entidad como ha sucedido con el libro álbum en su momento o las sagas en etapa previas, afirmo con cautela porque quizás en mi trabajo independiente y voluntario, cabe la omisión.
Creo que si bien narrar y decir poemas es muy saludable y  grato, y bienvenido que así ocurra por el bien de la palabra y los autores que se materializan en voces, tanto de saludable es saber de manera más o menos profunda sobre la LIJ hoy, sus nuevas perspectivas con el aporte de los nuevos lectores digitales.
Espero desde mi enfoque,que después de tanta literatura editada y contribuciones que venimos haciendo desde antes de la creación de ALIJA en materia teórica y la que vendrá, no haya excusas para sostener cuento o novela alguna  con dejo a niñas sumisas a la espera de una linda vida futura. Que se cumpla  lo de la Cenicienta de Roald Dahl:
“« ¡Si ya nos la sabemos de memoria!»,/ dirán.
Y, sin embargo, de esta historia / tienen una versión falsificada,
 rosada, tonta, cursi, azucarada,
que alguien con la cabeza un poco rancia
 consideró mejor para la infancia…”

Ilustradores y obras.
Istvan Schritter, nació en España pero lo sabemos argentino y contemporáneo
Se sabe de él : Ilustrador, diseñador y escritor de sus propios textos. Ha publicado libros en Argentina, México, Francia, España, Suiza, Colombia, EE UU, Corea y Emiratos Árabes Unidos. Fue distinguido con muchos premios como el Premio Octogonal de Honor 2004 (CIELJ-RICOCHET, Francia). Sus libros fueron incluidos en la Lista de Honor de la Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de Argentina (ALIJA).Candidato por Argentina al Premio Hans Christian Andersen 2002 y 2004 y seleccionado para exposiciones internacionales. Es director de colecciones de “Libros-álbum del Eclipse” de Ediciones del Eclipse. Sus reflexiones están reunidas en el libro La otra lectura. Las ilustraciones en los libros para niños (Buenos Aires, Lugar Editorial/Universidad Nacional del Litoral). Es fundador y miembro del Foro de Ilustradores Argentinos. Y publicó libros con una técnica que reúne el collage con otras disciplinas como la pintura o la publicidad. Es original e inclasificable… por la diversidad y riqueza que pone de manifiesto en cada obra.

Lecturas para compartir:
Una gota de azul, María Cristina Ramos/ Carolina Farías, 2015. Buenos Aires, Libros del Eclipse.
 Roberto pierde una bolita trasparente con una gota azul jugando a orillas de río y sufre esa pérdida, vuelve al río y esta vez tira voluntariamente otra bolita para que jueguen los cangrejos, y ellos lo hacen hasta que descubren que la bolita es otra luna verde en el agua. Una belleza, como siempre, la narrativa de Ramos, que se despliega en este breve escrito. La ilustración de Farías acompaña, enriquece y embellece este libro.


Un pez dorado,  Laura Devetach, 2015, Buenos Aires, Alfaguara infantil.
Es una reunión de siete cuentos de la autora que el lector re-descubre siempre como una creativa siempre vigente, dedicado a Reconquista y el litoral, el clima y los personajes, encarnan esta dedicatoria, desde ¿quién se sentó sobre mi dedo? el pez dorado hasta Margarita y la siesta, son una invitación a recrear esa realidad tan cercana a la vez que imaginaria que la caracteriza.

Tus ojos, Eduardo Abel Domínguez, Cecilia Alonso Estéves, 2014, Buenos Aires. Calibroscopio. Un excelente libro… de poemas ilustrados con belleza y talento por Estéves, una edición deliciosa, lo mejor es compartir:
Tus ojos son /como la pausa
Antes del segundo abrazo, / como la caricia
De una pluma trasparente,
Como la sombra del zapato / en el piso de madera/
Como un beso nunca dado,
Como una maraña / de porvenires
y sobrentendidos.

Libro para todos los mediadores especialistas:
Las conveniencias de la no lectura. Hacia una pedagogía de la interpretación creativa. Nicolás Garayalde. 2014, Córdoba. Comunicarte.
El texto parte de la premisa que somos lectores y no lectores al mismo tiempo, toma la idea de la no lectura como un punto de anclaje para avanzar en el desarrollo de distintas teorías que acompañan hipótesis del autor, por momentos contradictoria. Teorías da recepción, pasando por la del reader active y la escuela de Yale, enfoques sicológicos y psicoanalíticos, muy bien explicados que argumentan su posición. “La no-lectura es necesariamente un ejercicio que apela al silencio del texto”. Una de las ideas básicas. Vale la pena leerlo.

Nota : sigo trabajando sobre género, pronto saldrá el nuevo libro, les aviso que doy talleres de una jornada también además del curso para grupos que así lo requieran. Les contesto por correo electrónico.

sábado, 14 de marzo de 2015

Encuentro 75

Vuelvo a retomar mi blog con el propósito de reunir la LIJ con la literatura para adultos y corroborar la afirmación de María Teresa Andruetto: hay solo una literatura, sin adjetivos. O por lo menos para reunirla en un lector. Y ya que he nombrado a Andruetto, quizás este fragmento sea un adelanto de las dos y un intento de mostrar que tras las “veladuras” se encierra nuestra alma en vilo por la vida que la sacude, creo que de eso se trata: hacer de la escritura además de una recreación, un estremecimiento. Sin solemnidades, ni lugares didácticos, sin ortodoxias pero tampoco haciendo todo tipo de concesiones. No se trata de achicar el mensaje sino de ampliar los márgenes y descubrir. Sacar la pátina, leer bajo las aguas.
Me gusta hacer las veladuras y también los falsos acabados. Falsos acabados, así es como los llaman, porque se pinta para que parezca piedra, mármol o madera con sus vetas, sus manchas y cogollos...aunque no sean verdaderos a mí igual me gustan, hacen que después de mucho cubrir y sobar, todo quede al fin bastante bien.
No sé qué piensa usted, doctora, pero a mí se me hace que es también así la vida. Yo se lo dije una vez al doctor Freytes, cuando estaba allá en la Casa de Descanso: primero uno cubre todo y después va sobando de a poco lo que tiene soterrado, que es siempre
lo que duele y hay que soliviar. Es de ese modo como se cubre lo que estaba expuesto. Por eso pienso algunas veces que si pudiera hacerme yo misma a mí unas pátinas como estas que les hacemos a los ángeles, si pudiera pasarle pan de oro a lo que ha perdido el brillo, si al alma de uno le fuera bien hacerle veladuras, seguro que lo que duele se pondría opaco y no se sufriría más” (Veladuras, 2005, Buenos Aires, Norma, página. 15)

Ilustradores y obras:

María Wernicke, argentina, contemporánea.
Dice sobre ella: Trabajo como ilustradora de libros desde 1994. Desde entonces, ilustré muchísimos libros para editoriales de Argentina, México, España, Brasil y USA. Como autora integral de libros álbum, publiqué en España “El poeta y el mar” y en Argentina, “Uno y Otro” y “Un señor en su lugar”, “Hay días”, y “Papá y yo, a veces”, premiados por ALIJA como Mejor Libro álbum 2006, 2010, 2012 y 2013 respectivamente. Junto a Iris Rivera, recibimos el premio a Mejor Libro Álbum y Gran Premio ALIJA 2009, por “Haiku”, libro que fue seleccionado entre los White Ravens 2011. En 2009 también recibí el premio ALIJA a mejor ilustración por “Rutinero”. María ilustró la tapa de mi libro: Tres Miradas sobre la literatura Infantil y Juvenil, editada por Comunicarte, un lujo.

Libros para compartir:
Cuentos para temblar,  Estela Smania, 2014, Córdoba, Comunicarte.
En un libro integrado por nueve cuentos que no definiría como cuentos de terror , sí inquietantes, hay tumbas, cementerios, fantasmas, aparecidos y muertos en vida, como dice la contratapa. Pero lo que distingue a esta autora entrerriana radicada en Córdoba es su excelente escritura que hace de cada uno un motivo para turbarse y creer en estos relatos intensos y atrapantes y no abandonarlos hasta el final. Me atrapó ,en especial, el cuento: “El revés de las cosas”.

Vidas modernas, Ángeles Durini / Didi Grau. 2014, Buenos Aires, Del Eclipse. Un álbum que tiene como eje un vínculo: las idas y vueltas de una pareja de amigos en medio de una ciudad que puede complicar las cosas como la nuestra.  Qué dicen, callan, cómo se distancian y se aproximan,  “cada uno hace su vida en su ventana” esta oración del texto es una metáfora que encierra muchos significados. El libro está inspirado en Ciudad Lagui, una pintura de Xul Solar, sus edificios con sus chimeneas, sacando humo. Todo un desafío para Didi Grau en el que sin dudas, se destaca.

¿Debemos los hombres lavas los platos? Esteban Valentino, 2014, Buenos Aires, SM
Nueve amigos a punto de terminar la secundaria —los Vedeefe o los Vagos del Fondo, como se llaman a sí mismos— se reúnen durante una noche en la que se recorren algunos temas: cómo será el futuro que se avecina, si es posible replantearse los estereotipos de género, por qué los encuentros y desencuentros del amor y la sexualidad, lo que se espera de ellos y otros temas. Es una obra coral  en la que se escuchan las voces de todos los protagonistas,  una trama muy bien tejida con un final, 20 años después, lleno de melancolía.

Nota Final: a partir de abril y por 3 meses daré cada 15 días un curso sobre género: lectura y análisis de textos narrativos escritos por autoras  con una colega bibliotecaria, Verónica Sereno, comenzamos el jueves 9 de abril a las 17.30. Zona Caballito. Es de literatura, no se circunscribe a la LIJ. Si les interesa saber qué y cómo, pueden escribirme a mi correo electrónico gracielaperriconi@gmail.com

lunes, 8 de diciembre de 2014

Encuentro 74

 Es el último post del año, que fue muy productivo para la LIJ y la literatura argentina en general pues ha sido protagonista activa de la Feria del libro en París por el centenario de Julio Cortázar y la de Guadalajara plena de actividades que nos representan. Me pregunto si toda esta “movida cultural” sumada a otras ferias internacionales, locales, actividades que promueven las empresas y las políticas oficiales, que suman una importante compra de libros para que los chicos de todo  el país  tengan acceso al libro, al autor y a la integración educativa, acrecentó la cantidad de lectores activos, si ha movilizado proyectos lectores intra institucionales, si se comprende mejor y se hace por entretenimiento, placer o información.
Una pregunta que abarca a la comunidad lectora que trabaja y vive de ese objetivo, ¿será mensurable en términos de personas anhelantes de textos escritos en papel?   
Sabemos ya que la lectura digital es diferente, que el efecto de las pantallas ocasiona mayor cansancio y menos disfrute, sabemos bastante como para no abandonar ninguna estrategia que sume, que de eso se trata alfabetizar.
Hay que luchar contra un sistema de distractores tan grande que abarca desde la TV hasta los vídeo juegos pasando por las modas marketineras, la superficialidad de los mensajes y algunas escrituras publicadas sin valor literario. Y si le agregamos docentes que no leen y familias poco contenedoras, la tarea de formar lectores está teñida de muchos matices.
También es aceptable que en medio de este panorama, los chicos y jóvenes decidan no leer, o que se queden con Violeta por ejemplo: ¿por qué no? También es una elección.
La realidad social enmarca las posibilidades de concreción de hechos educativos, no se puede hablar sin contexto, habrá ferias y programas, encuentros de promotores , autores que se muestran aquí y por el mundo, agentes literarios en busca de mejores contactos para el autor y libros que asemejan y democratizan esta actividad, pero si la necesidad interna no existe, si la realidad es un obstáculo, incluyo a todos los adultos intervinientes, entonces, las metas se alejan, no se pierden porque están en el imaginario social como un mandato pero siguen siendo un anhelo.
Recomiendo, ya lo hice hace más de un año, el libro: qué los hace leer así, Geneviève Patte, 2011 , FCE por su riqueza.  Desde su experiencia en Clamart como bibliotecaria se prodiga desde la biblioteca a integrar a las personas marginadas a participar. En un mundo que se “tecnifica” cada vez más, la biblioteca debe poner énfasis en la comunicación humana, en la necesidad de conocer, reconocerse y pensar-sostiene. 
Más no todo es eso, la lectura es un acto personal, privado y selectivo de cada uno. En la escuela es donde se comparte, donde se descubre la variedad, y es un adulto el que lleva de la mano esta experiencia de unión o desapego. Un adulto maestro  y otro maestro bibliotecario para no desviarme de la función educadora que tienen ambos. 
No es casual este cierre, creo en la importancia de las bibliotecas y de los bibliotecarios quienes lejos de lo dogmático de la enseñanza en donde “los textos están disponibles para lecciones disfrazadas de gramática, de vocabulario o de moral, con preguntas de control, peticiones de resúmenes o de cualquier otra forma de ejercicio”,( dice Pattetienen la autonomía de estar en comunidad con el deseo del otro y de ofrecer literatura de manera no pautada.
Gracias a este gesto lejos de la norma ,que no es menor, muchos chicos pueden realmente acceder a los libros, leerlos en su tiempo, escuchar a otros leer en voz alta y elegir. Un momento mágico y único que se repite cada vez que se ingresa a un sitio. 
Vuelvo a la pregunta inicial: qué los hace leer con fruición y entusiasmo creo que buenas propuestas, un clima grato y convocante y un adulto que haya disfrutado para sí de este placer personal casi íntimo. Un adulto que lleve puestas muchas lecturas y se ufane de ellas. Sé que me reitero, intento que mi afirmación sea una realidad para que tantos esfuerzos den fruto. Los bibliotecarios son agentes del sistema valiosísimos, dueños de un capital para compartir y descubrir qué les pasa a los chicos y adolescentes con los libros. 
¡Gracias a todas/os por este año compartido. He leído muchos libros que me han llegado, otros quedan esperándome.
Buen comienzo del 2015, me lo deseo y se los deseo. Espero tener ganas de seguir abriendo esta ventana y de hallarlos y de que el esfuerzo y trabajo sea una realidad tangible en las escuelas y en las librerías. 

Muchos libros, muchas lecturas para compartir:

El jefe de la manada, Inés Garland. 2014. Alfaguara. Una historia de intrigas encarnada en las aventuras  de dos chicos, Nina y Milo que son primos. Practican telepatía y otras capacidades sobrenaturales. Juntos intentarán resolver un caso policial.  La historia se desarrolla en espacios cotidianos de Palermo, con los vecinos del barrio, un viaje a visitar al abuelo en Colonia y otras peripecias que entretejen la trama.

Las plumas sagradas, Guillermo Delavault, 2014. Con ilustraciones de Gerardo Baró. Uranito.
El sello inicia una colección policial con esta novela que transcurre en la selva donde el Dr. Elías acompañado por sus colaboradores van a desentrañar qué ha pasado con el profesor Van der Kamp  que ha desaparecido. El libro tiene un formato de lectura particular que se abre cual anotador o agenda hacia arriba. Conserva una neutralidad lingüística que lo identifica como distinto a otros libros de autores argentinos coetáneos .Es una novela de aventura, humor y suspenso como reza la contratapa

Diez en un barco, Bodoc/Bombara/Briones/ Escudero/Furiasse/Gattari/Huidobro/Siemmes/ Vaccarini y Vargas. 2014. SM.
Es una reunión de cuentos de autores ganadores del premio Barco de Vapor desde el 2002 hasta el 2012. Cada uno pone su propia voz personalísima sobre un mismo tema como dice la contratapa: la lectura y la escritura como el de Paula Bombara: En el asiento de tu silla… por ejemplo o el de Norma Huidobro, La mentirosa o Diana Briones: Carta a Joaquín, diez años después, ejemplos excelentes de lo que mueve e inquieta la escritura y el oficio de escritor. Muy recomendable y para analizar la meta-literatura.

Cuando sea grande,Magdalena Helguera. 2013 con ilustraciones de Gabriela Burin.  Calibroscopio. Un libro de poemas en el que se entremezcla de manera permanente la realidad de la nena con sus deseos, interpretados en doble página por la ilustradora Burín con humor y frescura. Así dice Helguera: “Cuando sea grande /No voy a ser taxista /porque si salgo /pierdo la pista…”


Un oso, Perla Suez. 2014. Ilustrado por Germán Wendel. Comunicarte.  Es un inquietante libro álbum en el que el protagonista oso va buscando su lugar en el mundo luego de intercambiar algunas preguntas con otro oso, Ve un pedazo de hielo arrastrado por la corriente y se deja llegar. Como pasa en la vida, va haciendo sus propios descubrimientos, atraviesa el mar y llega al lugar donde el glaciar rompe. Es una metáfora de la búsqueda interior: un lugar de pertenencia, una zona de confort. Un texto para elaborar con múltiples interpretaciones que habla también por medio de sus imágenes.

Nota: aquí me quedo disponible para quien quiera contactarme. Buen año. ! salieron traviesas las imágenes e inmanejables. Hoy es así.