miércoles, 21 de septiembre de 2016

Encuentro 91

Sigo  con cambios en esta salida. Elegí un libro para reseñar en extenso, sin comentarios iniciales. 

Pozo ciego. 2016. Alicia Barberis. Buenos Aires. Colihue.
Alicia Barberis escribe una novela cruda y poética al mismo tiempo y recuerda para hacerlo una historia real que ella escuchó a los 19 años, en un negocio, embarazada de su primer hijo. La historia se anidó en ella por la fuerza y la realidad que encierra hasta que se plasmó en esta novela. Vemos de qué trata:
Una mujer joven y atractiva cava pozos ciegos para mantener a sus hijos, hace el trabajo de hombres entre hombres, el que hacía su marido hasta que se echó a la vagancia y al alcohol. Entonces tuvo que hacerse cargo de todo: el trabajo y los dos chicos.  La novela empieza con la noticia de un crimen que  sacude a los habitantes de un pequeño pueblo de Santa Fe: la Negra Torres ha asesinado a su marido y ocultó el cuerpo en el patio de su casa. Desde la cárcel y separada de sus hijos, esta mujer será el evidencia de las mujeres que buscan en la adversidad y la inequidad, sobrevivir al sometimiento, al desamor y al abandono, en una sociedad machista, prejuiciosa y violenta, casi como la actual..
Otra mujer, Lali, su hija jovencita, separada de la madre desde su detención y en manos de la abuela paterna decide comprender qué fue lo que pasó. Empieza a develar  los secretos hasta que parece en una sutil jugada final de la autora que logra encontrar a su mamá.
Dice la autora en una entrevista en Página 12: ante la pregunta inevitable:
 ¿Qué quiso contar en Pozo ciego, qué le interesaba transmitir?
Lo que más me conmovió siempre de esa historia fue la separación brutal que tuvo esa madre de sus hijos, que no quisieran verla, que no pudieran perdonarla. Pero también la condena social que tuvo esa mujer, sin que nadie analizara nunca lo que le tocó sufrir con un marido violento, en un pueblo tan marcadamente machista. También la doble moral de los hombres que tanto en la ficción como en la vida real tuvieron un vínculo con ella. Pero además, también creo que en la historia de la Negra quise contar otras historias. O tal vez una historia en común de lo que les (y nos) ocurrió a muchas mujeres en los vínculos sociales y de pareja, en un pueblo pequeño donde reinaba el machismo, donde las mujeres estuvieron siempre relegadas a un segundo lugar, condenadas a “aguantarle” todo al marido, a acallar sus propios deseos, a posponer sus sueños.
Y lo logra, consigue darle una fortaleza poderosa y un amor entrañable a su personaje signado por la marginación desde el inicio, que está afuera de toda compasión social por ser mujer, pobre y sola en un pueblo pequeño del interior del país y en el marco de una sociedad dominada por hombres:- Serás lo que puedas y debas- establece la regla.
Barberis ha dejado por ahora el ámbito de la LIJ aunque esta novela debería socializarse en las escuelas secundarias para que los adolescentes puedan analizar modelos de transmisión social de género. Así lo hizo en Cruzar la noche y El infierno de los vivos, las dos novelas publicadas también por Colihue.
Como lectora, desearía que abandonara los abismos y se afianzara en esa narrativa que puede decir sin caer en los temas de gran circulación mediática. Hablar de los mandatos sin violencias tan contundentes. Es el permiso que me otorgo.

Una voz  que nos llena de orgullo:
María Cristina Ramos, poeta, narradora, y editora, nacida en San Rafael, Mendoza, ganó por unanimidad el XII Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil. La Fundación SM declaró que la distinción, dotada de 30.000 dólares, le fue otorgado a la autora argentina por su "aporte a la literatura de una mirada auténtica y sensible de la realidad latinoamericana", por "el cuidado en la construcción de sus textos y su profundo respeto hacia el lector, sus personajes y la realidad que recrea", porque “conmueve al lector y enriquece su sensibilidad” y porque la escritora concibe la literatura como "un camino que ilumina algunos aspectos dolorosos de la condición humana". Aquí, un poema:
Secreto
Las tortugas pequeñas
no pesan nada,
en el agua se mueven
como las hadas.
Como las hadas y
como las lunas,
vestidas con el claro
tul de la espuma.
Las tortugas pequeñas
saben un paso
suavecito y ligero,
como de raso.
Como de raso y
como de fuga,
que es secreto de baile
de las tortugas.
Es secreto que guardan
bajo la almohada:
las tortugas pequeñas
no pesan nada.
Lectura para compartir:

El secuestro de la bibliotecaria. 2016. Margaret Mahy. Buenos Aires. Alfaguara. Es una corta novela de esta autora, ganadora del Andersen en el año 2006, que está ilustrada por Quentin Blake. La obra tuvo su primera edición en 1978. La señorita Laburnum es secuestrada por unos bandidos que pretenden cobrar por ello un suculento rescate. Es llevada a una cueva pero ella había pasado unos días con unos chicos que tenían sarampión y pronto todos los bandidos excepto el jefe, caen enfermos. Así la dejan libre y ella los cuida y les lee libros de la biblioteca. Los bandidos sanan.  Al tiempo recibe la visita del bandido jefe que era perseguido por la policía. Ella decide ayudarlo y de ahí en más se suscitan una serie de situaciones divertidas y paradójicas que le dan un tono de frescura y suspenso sostenido al relato. Entre la bibliotecaria y el bandido nace el amor y así las cosas, todo se resuelve en orden y para bien de la biblioteca y la lectura.
 Marcela Carranza dice en Imaginaria (2008), entre otros argumentos, que “(…) todos (incluso los bandidos) obedecen a rajatabla las reglas, especialmente las relativas al uso de la biblioteca que Ernestina Laburnum (la bibliotecaria) se ocupa de recordar con insistencia. (…)La obediencia exagerada de las reglas (en especial las burocráticas) da lugar a su trasgresión y, por lo tanto, a un humor que juega con lo inverosímil y absurdo, también con la ironía.”
Los dibujos en tinta de Quentin Blake se disponen entre la ingenuidad y la transgresión. Sin ellos este libro tendría otra identidad. Para disfrutar y mucho.

sábado, 13 de agosto de 2016

Encuentro 90

Para comenzar hoy celebro 90 encuentros lectores, cada vez más costosos para mí porque los blogs  existen para lo efímero. Para hablar de libros, presentaciones y otros aspectos ligados en este caso a la literatura, todo en breve y no es mi caso . Este es extraño porque no tiene ese formato. Sigo todavía alentada por el deseo de hablar de los libros y sus “protagonistas”.
Y ya que nombro protagonistas, hay un tema del que he hablado poco en este blog y es de los personajes, que no es un contenido menor para la comprensión del texto, si esta se entiende como una síntesis de variables que se reúnen en una ficción. Y además me pareció  más interesante después de leer el libro : Retórica del personaje en la literatura para niños de María Nikolajeva (2014, México FCE) que es la tesis de doctorado de la autora, convertida en libro y lo recomiendo por muchísimas razones a mediadores, editores y autores, me parece que es un aporte para entender “ cómo se construye un personaje” y sobre todo en la LIJ que parece un tema “ redondo”, por lo obvio, si se refiere a los niños, un personaje central, protagónico del que se pueden decir muchas cosas evidentes o literales que sería la respuesta más fácil pero no. Hay otras miradas, otros acercamientos que enriquecen la lectura y la dimensión del personaje, y así lo encara desde los más famosos como el Quijote o Robinson Crusoe hasta Harry Potter, pasando revista a los libros ingleses más importantes que muchos pudimos y podemos  leer traducidos en la actualidad.
La construcción es una elaboración en capas que se aparta de las preguntas que la escuela y los libros escolares adoptan como cliché: ¿Quién es personaje principal de la historia? ¿Cómo la describirías? O bien otras más sofisticadas: ¿con cuál de ellos te sentís identificada? El libro me ha permitido –además de conocer nuevos aportes- corroborar que aquí y “allá” con investigadores argentinos o suecos, que además son académicas de prestigio en la Universidad de Cambridge, la apropiación de la lectura en la escuela es semejante. Y eso tiene que ver con una suerte de domesticación del texto que parece necesario cuando está institucionalizado.
Quiero hablar del personaje de la LIJ, de una minina parte de este excelente trabajo que puedo compartir: aquí se nos presenta una primera dualidad o vemos al personaje como una construcción mimética es decir que imita o refleja la realidad o bien lo vemos como una entidad lingüística. Podemos interpretarlo en términos sicológicos o ideológicos o bien lo hacemos en términos narratológicos: analizamos cómo se construye adentro del texto. Y en esa dualidad que podemos seguir extendiendo en otras más, está la posibilidad de enriquecer la mirada, que de eso se trata leer. Cuando un narrador narra un cuento o simplifica para narrar (humm…) una novela, elige qué va a decir de los personajes para que el que escucha pueda armar esa historia y muchas veces, las más, poner en el personaje central elementos que no están escritos en el texto pero que a él o ella le resultan valiosos de acuerdo a su apropiación. Elige aspectos sicológicos, elige palabras, elige elaborar un texto además del original, el propio. De eso se trata la construcción y  debería esperarse del lector después de una lectura personal, luego de sumergirse en la trama.
Y bien por ej. Doña Ratita de Laura Devetach, es una ratita indecisa a quien se le presentan muchos enamorados que quieren casarse con ella, es una relaboración del cuento oriental en la voz de Laura, una ruptura del modelo androcéntrico de concebir a la mujer como personaje pasivo que debe casarse porque es mujer y además debe estar en su cueva, léase casa. Y también es una elaboración, un entramado de capas sobre el significado de la libertad de decidir que representa otro paradigma. Y ver entonces cómo la autora lo va construyendo.
Así se puede seguir con otras obras de la LIJ argentina, con Walsh y su Dailan Kifki, qué decir de las mujeres que aparecen en la obra y no le temen al ridículo, un elefante y una joven que lo “ adopta” para incorporar otro sentido, no diría más profundo, menos literal. Y podemos seguir con Matilda de Roald Dahl, y….más. Propongo dos cosas: una es leer este ensayo, y otra es hacernos otras preguntas antes de poner en manos de los chicos esas tan recorridas y previsibles.  Así veremos que detrás del Quijote hay un fracasado nacido en una época equivocada y en el Principito habita la soledad. Cierro con un fragmento de la autora que muestra algo de lo que va descubriendo en la escritura: “… Nuestra comprensión del personaje depende en gran medida de la aproximación general a la ficción. En la literatura para niños nuestra comprensión dependerá si percibimos el texto como una herramienta educativa o un objeto estético.(…) Personalmente, por tanto, me parece que la aproximación estética es más natural que la aproximación mimética”.
Agregaría como ejercicio frente al tema de los personajes , erradicar preguntas en cuestionarios,  “morderlos” dentro de la trama y dejar que los chicos digan, hablen , elaboren, saquen las capas que los conforman indagando la escritura pasito a paso. Verán que cada uno lo arma a su manera. Y de eso se trata leer.
Y por supuesto identificarse con el que sienta que tiene algo que lo une para confirmar que el diálogo con el texto habilita estas apropiaciones que le dan fortaleza a ambos lector y escritura y sin preguntas, porque son ámbitos personales.

Una poesía viene bien:

Caballito

Eran una niña y su madre.
                        Esta piedra parece un caballo,
                        dijo la niña,
                        y se hincó junto al agua.
La madre abrió las manos
y el caballito galopó.
María Teresa Andruetto. Kodak. 2001. Córdoba. Argos.

Lecturas para compartir:

Cuando estamos juntas. 2016. María Wernicke. Buenos Aires. Calibroscopio.
Un libro álbum que tiene como eje hablar sobre los vínculos, una estética ilustrativa sobre blanco, bella, muy minuciosa por momentos en los que una niña- adolescente relata la relación con las dos mujeres sustanciales de su vida: la mamá y la abuela. Y además con exquisitez y un relato minino pone en manos del lector la historia de su madre presa por manifestarse contra la injusticia de los despidos, habla de la espera, del retorno y de las palabras que quedaron en el medio, Lo que realmente sucede “cuando están juntas”.  Cuánto se dice de las mujeres en cada página llena de matices. Ellas, altas, magras, con una estética fina al resguardo de las emociones que luego se desatan para cada lector. Un hallazgo estético.

Eric. Shaun Tan.2016. Buenos Aires. loqueleo. Santillana.
Y como dice la contratapa, Eric es un estudiante extranjero de intercambio va a residir en una casa, no quiere habitar la habitación que le habían preparado y decide quedarse en la despensa. El hombrecito mínimo está ilustrado con originalidad todo de negro en tinta y sobresale a cada rato atrayendo la mirada antes de leer el texto. La madre de la casa tiene una frase para cada una de sus conductas” ha de ser cultural”. Eric se va un día sin despedirse de sus anfitriones que se han ocupado de él con afán, y surge un dejo de desilusión que se despeja al final. No lo cuento porque es una delicia interpretativa. Eric, es breve y atractivo.

Moreno, Laura Ávila, 2015. Buenos Aires. Edelvives.
Este relato muestra  de cerca una vida posible de Mariano Moreno y permite redescubrir la figura histórica desde sus pasiones: su amor por María Guadalupe, y el deseo de libertad y respeto entre todos los pueblos. Está escrito como guion cinematográfico y, si bien está pensado para una posible realización, se puede leer como una narración que nos acerca a los acontecimientos y nos hace oír las voces de una parte fundamental de nuestra historia.( dice contratapa) Buena síntesis de un libro que es una singularidad dentro de las publicaciones para chicos. Está armado para ser interpretado, leído en voz alta, dramatizado, en fin. Lo importante es que en el texto se deja ver a la autora como una guionista que lo es como profesión y a la vez  muestra solvencia narrativa para darle a su Moreno una entidad histórica y humana creíble.
  


viernes, 22 de julio de 2016

Encuentro 89

Un recuerdo para Carlos Nine que acaba de fallecer, del que hablé el año pasado en el mes de julio en este blog, extraña coincidencia. Las redes sociales y algunos medios dieron cuenta de su pérdida y el recuerdo de muchos y distintos protagonistas del quehacer del libro se derramó en afecto.
Pensé que recuperar ese momento era bueno por él y por lo que significa la ilustración como vehículo de significados y sentidos en el libro.
La imagen es de alto impacto, portadora de una manera de pensar la realidad, de interpretarla, es en sí misma “la otra lectura “(Istvan Schritter). Diría que es el otro texto de un libro o de una revista y en muchos casos es el texto.
También aprovecho esta salida para resignificar el rol del autor de LIJ, leemos, a veces,libros magníficamente ilustrados que no manifiestan creatividad y solidez en la escritura.
 Los libros álbum que generaron un movimiento dentro de la Literatura muy importante, no siempre revelan solidez en la escritura. Por eso creo necesario deslindar la autoría textual de los ilustradores. Sé que esta afirmación puede generar malestar. Escribir literatura es un oficio que requiere experticia, no todos los muy buenos ilustradores la tienen. Mi afirmación para ser justa, debería dejar afuera a los libros de LIJ que carecen de este aspecto. Un buen libro, álbum incorporado, debe sostenerse por la unión de las dos escrituras. Y un buen ilustrador, dibujante, artista plástico no está obligado a ser un buen escritor de literatura. Así como un escritor no está obligado a saber ilustrar. Ese todo en uno es “perturbador” para decirlo con matices.
Por lo menos, deberíamos pensar en esto y poner a resguardo las fortalezas en las artes plásticas que se ponen en juego cuando se quieren desplegar en las palabras. Aun cuando el texto escrito sea breve, tiene que ser más que una oración explicativa. Mi afirmación es una generalidad, no pretende ser más que una reflexión con el medidor que lee este blog. 
Carlos NineDibujante, pintor y escultor argentino, nacido Buenos Aires en 1944. Entre los años 1983 y 1990, dibujo innumerables tapas de la revista Humor, historietas en las revistas Fierro, Echo des Savannes, Il Grifo, Co & Co y otras. Sus dibujos aparecieron regularmente en el diario Clarín y la revista Noticias. Ha sido galardonado con premios nacionales e internacionales.
Dice él: "Nací en Haedo, ciudad que supo ser también la patria chica del maestro Alberto Breccia. De niño, después de la escuela matinal, solía pasar las tardes ayudando a mi padre en la zapatería de la calle Juan B. Justo (...)que se llamaba, precisamente, “Casa Nine Hnos.”. Mi estado de embeleso era continuo debido a las relaciones de tipo teatral o sainetero que establecía mi viejo con sus clientes.(…).Los sábados tomaba su violín, se reunía con sus compañeros de la orquesta de tango y animaba los bailes.(...). Siempre aproveché esta oportunidad para acompañarlo con el pretexto de llevarle el violín. (..)Con semejante influencia era evidente que jamás sería contador público nacional. Mi afición por el dibujo era inocua, casi una gracia infantil, hasta que mi viejo tomó la decisión, un día cualquiera, de quitar los zapatos de la vidriera del negocio y exponer para el barrio mis dibujitos. Esa mañana de sábado, pasando casualmente por ahí, no podía creer lo que veía. Dos o tres vecinos ponderaban mi “obra” desde la vereda. Me puse colorado y seguí mi camino, pero ya era otra persona. No tiene sentido agregar que la gracia devino vocación, que estudié en las escuelas de arte Belgrano y Pueyrredón. ( …). Sólo quería destacar la importancia de la caricia en la espalda, en el momento justo, en la época dorada."
Digo yo: fue una de las grandes plumas que interpretó la historia argentina, formó parte de una generación que dejó una marca en el humor de nuestra época.

Libros para compartir:
Ayer fui a la Feria del libro infantil y me encontré con este libro que deseaba reseñar:

Para que sepan de mí, Laura Devetach, 2016. Buenos Aires. Calibroscopio. Un poemario que comprende casi una década de trabajo: 1979 a 1987, escrito en dos etapas y reunidos por Calibroscopio en esta nueva edición con prólogo de Lucía Robledo. Sin dudar lo recomiendo con el alma. Escogí este poema:

Soy como tantas
mujer
que mamó del pecho de sus hijos
y cargó
sus hombros pequeños
con una cruz a cuestas.

Historia de un pulóver azul, Florencia Gattari, 2015. ilustra Marina Zanollo. Buenos Aires. Edelvives.
Una historia de amor entre abuela y nieto. Un pulóver de unión entre ambos y el lenguaje que por momentos se torna poesía, viene y va como las agujas que tejen, habla de la vida y de la muerte, de las pequeñas cosas que nos sobreviven en las que estamos presentes.  Fue un libro Destacado por Alija. Para seguir con poesía va este fragmento:
Tejo una tibieza
para cuando llores y no sepas por qué,
un pruebodenuevo
para cuando no te salga pelar una naranja
y dos puntos de paciencia:
para esperar cada año la primavera.

¡Hola Neurona! Lilia García Bazterra, 2006. Quito, Libresa.
Es una obra premiada que está destinada a los adolescentes, a su intimidad, con un lenguaje coloquial impregnado por el afecto que no cae ni en mandatos ni excesos de advertencias adultas. Muestra un abanico de formas expresivas: texto informativo, apelativo, literario, en forma casual. Está escrito para las mujeres, por eso lo mencionó y se advierte detrás una madre… o una adulta muy comprometida con esas jóvenes a las que les habla.
Por momentos asoman algunos consejos. Si se reeditara, me parece interesante barrer cualquier rastro tutelar. Lo reseño porque quiero rescatar su vigencia.

Para mediadores:
Papeles reunidos sobre Literatura infantil. A lo largo del camino. Carlos Silveyra. 2016.  Buenos Aires.Lugar Editorial.Colección Relecturas.
Escritor, editor, docente, investigador de literatura para niños y jóvenes, Carlos Silveyra reúne en este libro una serie de conferencias dictadas en nuestro país y artículos publicados en España y Francia, entre otros. “Se hace camino al andar”, y a lo largo de ese camino, el autor ha reunido una serie de “papeles” sobre literatura infantil. ( del prólogo) Qué agregar de Silveyra: que se trata de un libro que refleja su trayectoria como especialista de LIJ y formador de mediadores. Una síntesis de experiencias, investigaciones que finaliza con un decálogo escrito con mucho humor " para desalentar lectores". 


domingo, 19 de junio de 2016

Encuentro 88

He repetido sin darme cuenta el número de la salida dos veces, por lo tanto esta vez está el que corresponde. Hoy con este tema: Los maravillosos cuentos de hadas y sus “muchas” versiones….
Los cuentos clásicos tienen sus raíces en la tradición oral, nacen de un conflicto, ¿qué hecho literario no nace de un conflicto? fueron transmitidos de generación en generación primero en forma oral, luego fueron recopilados y posteriormente circularon en distintos formatos además del libro, películas, dibujos animados y representados en obras teatrales. Su fuerte presencia a través de tiempo se remite a varias razones. Una de las más difundidas en la formación de mediadores ha sido la de Bruno Bettelheim quien aseguraba que éstas, en un sentido mucho más profundo que cualquier otro material de lectura, empiezan, precisamente, allí donde se encuentra el niño, en su ser psicológico y emocional. Hablan de los fuertes impulsos internos de un modo que el niño puede comprender inconscientemente, y sin quitar importancia a las graves luchas internas que comporta el crecimiento, ofrecen ejemplos de soluciones, temporales y permanentes, a las dificultades apremiantes: el miedo, el dolor, el abandono, lo maravilloso. Tienen el secreto encanto de la irrealidad necesaria donde depositar las aspiraciones más profundas, que construyen una identidad narrativa. Porque una de sus fortalezas ha sido constituir la identidad narrativa de toda una época con su ideología dominante y sus patrones morales, distintos a los actuales.
Cumplieron la función que Burkert destaca del cuento:
el cuento es con frecuencia la primera y fundamental verbalización de una realidad compleja, la principal manera de hablar sobre problemas que presentan aspectos diversos, del mismo modo que contar un cuento fue considerada una forma  bastante elemental de la comunicación” ( 2014 :34) Zipes, J. El irresistible cuento de hadas, Buenos Aires, FCE
Si a la cita le agregamos el argumento con el que iniciamos este intercambio, podemos asegurar que además de verbalizar un problema, la linealidad de la narración ha preservado en forma muy clara tres aspectos: el misterio: no se sabe dónde sucede, ni cuándo, la contundencia de un problema y la coexistencia de dos variables necesarias para vivir: desear con esperanza algo y un final feliz. Esto se cumple con la asistencia de la magia o del milagro. ¿Y por qué no creer que la vida sea un poco así?  Andersen se animó a romper algunos supuestos pero no del todo. Sugiero leer el libro de Jack Zipes para quien quiere desea conocer el tema. O revisar si lo encuentran los libros fundantes de Darío Guevara, Bruno Bettelheim, Christa Meves. Entre muchos
Y para comprender mejor que es hacer una versión, en este caso como una parodia y  humor , leer Cuentos en verso para niños perversos de Roald Dahl, Buenos Aires, Editorial Alfaguara, 2008. Colección: Especiales Álbum.
Este fragmento es elocuente:
“¡Si ya nos la sabemos de memoria!”,
dirán. Y, sin embargo, de esta historiatienen una versión falsificada,rosada, tonta, cursi, azucarada,que alguien con la cabeza un poco ranciaconsideró mejor para la infancia…”

Cada versión es una nueva escritura de aquél que tomamos de referencia, por lo tanto una “traición" consentida a los orígenes. Lo que sí debe tener intacta una versión es el conflicto que desencadena la historia y los personajes con sus rasgos conceptuales. El resto admite permisos para eso es una versión. Cambiar lo medular lo daña.

Lecturas para compartir: Hoy tres libros originales con tres temas perturbadores: la fe (como sustento de la existencia), las diferencias (en este caso el autismo), y la enfermedad (el trasplante de órganos). Sin franja etaria, aunque parecen en los dos primeros casos destinados a los más chicos y el tercero para adolescentes.  
Cabe agregar que los he reunido para no ser reiterativa siempre del mismo esquema además de destacar que los puse en la categoría de perturbadores por los temas, son límtes, radicales. Ahí la literatura puede convertirse en la “piel de asno”. Creo que ninguno cae en este riesgo.

Yo Creo. David Machado / Alex Gozblau. 2015. Buenos Aires. loqueleo. Santillana. ( dice contratapa)
Un niño elige transitar la vida con una inquebrantable fe en la imaginación y la fantasía. Sensible, poética y lúdica, la pluma de Machado invita a olvidar por un momento que hay sitios donde los árboles no se desperezan y el viento no arrastra susurros ocultos. Elegí este enunciados: yo creo que mi voz solo dejará de oírse mucho tiempo después de que yo muera”
El día de Manuel, María José Ferrada, 2014.Buenos Aires, loqueleo, Santillana.( dice en contratapa)
Todos los niños son distintos. En el caso de Manuel, hay una pequeña cosa que lo diferencia del resto: su mundo lo construye en base a líneas que va descubriendo a su alrededor. Él es como cualquier otro niño: especial en sus gustos y hábitos. Manuel tiene autismo. El día de Manuel es el primer título de Libros para Crecer, colección destinada a comprender el mundo de los niños con necesidades educativas especiales. Este título aborda específicamente el síndrome de espectro autista.
Agrego: todos los libros son para crecer, el título no es un rasgo de distinción de esta colección con respecto a otras, la lectura en sí misma es para crecer.
Ochocientos siete, Alejandra Araya. 2016. Córdoba. Comunicarte. ( dice,  la contratapa)
Hay un desafío mayor que luchar contra una larga enfermedad? ¿Y si el enfermo es un chico de 20 años que estudia, juega al fútbol y ama el rock? ¿Y si la salud depende de la donación de un órgano? (…)¿Qué significa Ochocientos siete? ¿Es un número de la suerte o la representación simbólica del “viaje del héroe”?
será hasta la próxima salida.


lunes, 23 de mayo de 2016

Encuentro 86

No sé si cambiaré el formato del blog o lo cerraré, de allí vino este retraso en la salida del mes y del afán de modificar la mirada del lector hacia temas que no se delimiten solamente a reseñar de forma breve algunos libros porque elegir uno solo me parece muy arbitrario. En fin, indecisiones a resolver.
Así como en la salida anterior me he ocupado de la literatura para los más chicos, me pareció oportuno copiar una corta entrevista digital que hace poco más de 15 días, una periodista de La Nación me hizo sobre un tema ya conocido y recorrido que es la literatura para los jóvenes a propósito de una nueva denominación Young Adults, los lectores YA.
Aquí la copio para quienes no la leyeron y para algunos que no entendieron las respuestas ( hace muchos años se sabe que en los enunciados nada es inocente...): 
Creo que se abre la discusión  o mejor dicho la reflexión sobre este segmento donde ya se cuenta con un lector en tránsito. Ahora se ha instalado de forma académica un definición de infancia  como una construcción social alejándola de la tradicional, que es descriptiva y circunscrita a una franja etaria. Podríamos afirmar lo mismo de la adolescencia y juventud temprana, para poder limitar este tipo de producto editorial. La entrevista:.
A su criterio ¿de qué hablamos cuando hablamos de literatura YA?
Hablamos de Literatura para una franja que han denominado “jóvenes adultos”, una denominación más para referirse a la literatura juvenil, de adolescentes, que parece no integrar la denominada Literatura. En verdad y te contesto más de un interrogante, la literatura es un arte sin adjetivos- diría María Teresa Andruetto- es decir no hay una necesidad, salvo la comercial de encasillarla dentro de una franja etaria. Si bien la literatura para los más chicos tiene sus marcas distintivas, la literatura es una sola. Y no creo que esa franja de jóvenes necesite una literatura marcada por una transición entre la niñez y la adultez. El lector elige, para eso trabajamos los mediadores y crece con sus elecciones como lector junto a las ofertas. No necesita de un producto especialmente escrito.
-¿Es lo mismo decir literatura YA que literatura juvenil?
-¿Qué factores incidieron en la construcción y consolidación del segmento YA con las características que lo conocemos? Creo que hay dos factores que lo definen, uno es el comercial que quiere renovarse y dejar de llamarse juvenil (suena  antiguo) para anunciar en el mercado una novedad que no es tal y la otra es segmentar a una franja de jóvenes desde los 18 en adelante a un producto que se impone en general por los temas: Amor, sexo, suspenso, etc. Cito por ejemplo: novelas románticas, sagas épicas, vampirismo…
-¿La literatura YA surge para ocupar un espacio vacío dentro de la oferta literaria adolescente o juvenil o le debe buena parte de su razón de ser a lógicas más bien comerciales? Creo que surge por una lógica comercial. Reitero que no creo en la categoría juvenil, basta la literatura como propuesta creativa lectora.
-Hay quienes lo consideran un segmento "liviano", compuesto por obras en su mayoría intrascendentes, y entonces sostienen que deberíamos intervenir los adultos a fin de sugerirles a los jóvenes otro tipo de obras más profundas, mejor escritas, etc. En el polo opuesto, hay quienes celebran que los chicos lean y defienden el derecho a elegir lo que uno desee leer. ¿Cuál es su posición al respecto?
Celebro siempre las elecciones personales y trato de correrme de los juicios de valor. Creo mucho en el poder de convocatoria de los libros literarios si estos están “a mano” de quien quiere ejercer el derecho de elegir qué lee. La difusión, las sugerencias,  la intervención, todo cuando va acompañado de criterios y no de exigencia, es positivo. También estoy convencida del magnetismo que ejerce el marketing sobre los jóvenes por eso creo que estamos hablando de este tema.
Digo y dije, no voy a decirles cuántos años hace para que no se " desanimen, que no creo necesario explicitar que se trata de literatura para adolescentes y jóvenes. Sé que comercialmente existe y mucha, no creo necesario etiquetarla porque un lector independiente escoge lo que quiere y más si atraviesa la "adolescentud”. Conozco muchos lectores de Pablo de Santis y de Pablo Ramos, ambos para jóvenes,  y para mí también. Cuando el lector tiene recursos propios, puede elegir leer El buscador de finales, y El origen de la tristeza. Puede elegir leer a Martin y sus conocidas sagas o a Ursula Le Guin, una escritora para los YA, especialista en ciencia ficción.
Los cito porque muchos de ellos son trabajados en la enseñanza media y porque los jóvenes los eligen, los compran o bajan sus libros de la web.
Por eso, desde mi propia experiencia de formadora docente, puedo decir que pueden integrar catálogos de literatura,  dicho sin más nada.
Sé que mi afirmación mueve distintas opiniones y de eso se trata, de sumar sin descalificar.
Ahora bien, este tema me abre otro espacio más cercano a mi trabajo actual por el que fui consultada en una capacitación. ¿Libros como Frida Kalho, Juana Azurduy , entre  otros, que se comercializan en los quioscos de diarios y revistas: por qué ingresan en la categoría de " anti- princesas"? 
Yo diría que hay que sacarlos de toda categoría, Esos libros son abiertamente distorsionadores de las vidas más que interesantes de estas mujeres. Integran una colección, informativa de biografías.  
Son historias sencillas de niñas valientes, una se dedica una a pintar a causa de un accidente y la otra a defender la patria en las gestas históricas, todo relatado de manera superficial. Frida Kalho y Juana Azurduy han sido mujeres viscerales atravesadas por dramas y decisiones personales que las han marcado. De eso no se habla, de la enfermedad, del compromiso ideológico, de los avatares del amor, del abandono de los hijos, de eso no se habla, porque estas princesas son ligeras, más intrascendentes que las de Disney. 
Flaco favor le han hecho al discurso informativo, y en cierto modo al género mujer. Casi es una expresión del patriarcado dominante de una época, que parece dejar rémoras.
Cierro con Mijail Bajtin quien aporta fundamentación sobre la importancia de los enunciados en la escritura : En todo enunciado, en un examen más detenido realizado en las condiciones concreta de la comunicación discursiva, podemos descubrir toda una serie de discursos ajenos, semiocultos o implícitos y con diferente grado de otredad. (…) El enunciado de este modo, viene a ser un fenómeno muy complejo que manifiesta una multiplicidad de planos (...) hay que analizarlo no sólo en relación con el autor (hablante) sino como eslabón en la cadena de la comunicación discursiva y en su nexo con otros enunciados relacionados con él.”  (1985), “El problema de los géneros discursivos”, en: Estética de la creación verbal, México, Siglo Veintiuno.
Hay que buscar más allá de las definiciones de mercado, la contundencia de la escritura y su interrelación social. Nada es inocente, nada es casual.
Aquí los libros citados de los autores argentinos. 
Pablo de Santis, El buscador de finales,2009, Buenos  Aires, Alfaguara
Pablo Ramos , El origen de la tristeza, 2008, Buenos Aires, Alfaguara.





martes, 12 de abril de 2016

Encuentro 86

Retomo el blog antes del inicio de la feria del libro con la intención de hablar de la vinculación de los adultos con los más pequeños, los peques bien peques. Y de ese lazo que se genera primero, con el contacto físico para atraer su atención, con la mirada, el canto, el susurro, lo que denomino: Acunarlos. El/la niño/a nos pide eso, mucho afecto, contacto y palabras: suaves, sin estridencias, narraciones breves y si le cantamos que esto le signifique un lugar de confort, al que quiera regresar una y otra vez para encontrarse con ese primer placer gratuito que se ofrece con el apego.  Hablo de los primeros meses, de su primer año, hablo de las palabras portadoras de amor. Hablo de nosotros y nuestro rol de contenedores, de andamiantes, de nido. Y de nuestra capacidad de sentirnos recompensados por ese intercambio amoroso, en el que no solamente damos, también aprendemos: a ver las diferencias entre la sonrisa y la risa incipiente, el movimiento de las manos, la dirección de su mirada, los matices del dolor, que es muy amplio, más de lo que aprendimos en libros. A escuchar su arrullo, a comunicarnos mejor. De una relación simétrica: acúname es un pedido que tiene una palabra que le corresponde déjame.
Y cuál es la forma de acercar a los pequeños a la literatura que es más que un recorrido por el objeto libro en soporte papel, menos que un cuento leído a los bebés o  “interpretado” con muchos matices, acercar la literatura es otra cosa. Y es un camino progresivo de lecturas, narraciones orales, canciones, poemas, nanas, juegos lingüísticos. Quizás no satisfaga el interés del lector de esta entrada por saber con más precisión de qué hablo exactamente, no me detendré a exponer sobre la LIJ, hoy quiero hablar del intermediario porque alrededor de su persona surge el afán, la motivación del pequeño/a.
La actitud más apropiada por parte de los adultos consiste en superar todo dirigismo porque paraliza, torna pasivos a algunos chicos y dependientes. Tampoco situarse "en retirada", te dejo solito para que te entretengas, pues frecuentemente esa retirada equivale a abandono, para los pequeños, ese espacio sin otro, librado a su elección, provoca a menudo desconcierto, ansiedad, en algunos casos agresividad. Lo ideal sería adoptar una "presencia no invasiva" observar el desarrollo sin intervenir directamente, mostrar interés, responder con sonrisas o actitudes que sean espontáneas. Esa participación afectiva a menudo es recíproca: los niños muestran sus realizaciones buscando aprobación y la verdad es que nosotros, también lo hacemos.
Hacernos cargo de la "esa" nutrición en los primeros meses de vida implica un gran nivel de compromiso amoroso, no delegable. Vayan estos poemas de gozosas expresiones a cerrar esta introducción: 
Pajarito que cantas
en la laguna
no despiertes al niño
que está en la cuna.

Pajarito que cantas
junto a la fuente
cállate que mi niño
no se despierte.

Este niño chiquito
no tiene cuna
de limonera verde
yo le haré una.

Y todas las mañanas
en mi ventana
recibiré pájaros
cantando nanas.
 ( poema popular)

Mi niño
Mi niño tiene
un sueño atroz
que le den agua
que le den arroz.
Mi niño tiene
una pesadilla
que le den crema
que le den frutilla.
( tradición chilena)   

Lecturas para compartir: Bueno, no he logrado armonizar letras y espacios .. así las cosas hoy!
¿De dónde vienen esas voces?2016. Lucía Carabelli, Mariana Ruiz Johnson. Argentina. Iamiqué. América latina es enorme y diversa. Sus cantos nos cuentan sobre su gente, sus bailes nos muestran sus sentimientos, sus ritmos nos remontan a sus raíces… ¿Desde cuándo se celebra el carnaval? ¿Qué tienen que ver los esclavos y el candombe? ¿Cómo llegó el diablo a estas tierras? ¿De qué hablan las coplas? ¿Cómo nacieron el tango y la chacarera?¿De dónde viene la palabra cumbia? ¿Qué elementos africanos aparecen en la murga? Un libro hecho a dos voces sobre historias curiosas de cantares, bailes y ritmos. ( texto contratapa) estas y otras preguntas son respondidas en este libro informativo, también hay coplas , canciones, poemas cortos de países americanos como complementarios y muy buena ilustración.

Liebre y León. 2015. Alberto Pez y Roberto Cubillas. Buenos Aires, colección  peque Letra Edelvives.
Lola Liebre y Lalo León se levantan temprano para hacer sus cosas de siempre. Pero ¿qué hacen todos los días esta liebre y este león? Trabajan en tareas domésticas, hacen lo que deben hacer todos los niños, tomar la leche, lavarse los dientes, ser ordenados y además se siguen, se persiguen y descansan los domingos. Un libro para los más chicos, excelente como propuesta e ilustración.

El dedo mágico. 2015, Roald Dahl, ilustraciones Quentin Blake. Buenos Aires, loqueleo.
Una niña de ocho años cuando se enoja tiene un poder especial cuando señala a las personas con su dedo. Sus vecinos, los Gregg, se dedican a la caza de aves en el bosque colindante hasta que un día nuestra protagonista, harta ya de las continuas matanzas, se enfurece de esta cacería indiscriminada al mismo tiempo que los señala con su dedo. El dedo mágico transforma a los Gregg en aves y a cuatro patos que pudieron salvarse de los perdigones, en personas. Las aves ocupan el domicilio de los Gregg y estos tienen que salir volando y construir un nido para pasar la noche. Esta experiencia hará que los cazadores sean recapaciten y se arrepientan de sus acciones. 

La hormiga que canta. 2006. Laura Devetach. Juan Lima, Buenos Aires, libros álbum del Eclipse. Dos poemas armonizan en este libro-álbum: el que está hecho con palabras y el creado con imágenes, texturas y colores. Hay tal sintonía entre los dos lenguajes que se observa en el poemario que no es posible distinguir entre el texto escrito y el de la ilustración. La edición es muy cuidada. Una inmensa hormiga negra en la tapa sobre un rugoso y luminoso fondo verde con iluminaciones amarillas promete junto con el título que va a cantar. Dos talentosos creadores y el disfrute para el lector.


martes, 8 de marzo de 2016

Retomo blog, solo por hoy diré en cada salida. Mientras haya lectores, sigo en pie de escritura. Me anima escribir sobre las palabras, sobre la importancia de emplearlas  primero antes que los gestos y las imágenes, de saber decirlas para comunicarnos con otro en lo cotidiano, para perdonar, para amar, para disculparnos, para enojarnos, para expresar qué nos pasa, para informar que nos sabemos qué nos pasa, para escribir, para comprender, para estar en el mundo de una forma más humana. Me preocupa que lo que escribo se diga tanto y se use tan poco, que hayamos naturalizado otros lenguajes en reemplazo de este como una manera moderna, informal, divertida de estar conectados, me preocupas los silencios cuando son vacíos de sentido y los ruidos permanentes, el lenguaje televisivo, los errores de los carteles, gráficos, de los periodistas de informativos, de las revistas de divulgación y los que encuentro en algunos libros de literatura.
Me ocupa ser una buena intermediaria de palabras en los chicos y los jóvenes, hoy desprovistos de ellas. Me desespera que los adultos le digan en voz alta a chicos y adolescentes una caterva de groserías que se han incorporado de manera habitual al trato en la vía pública, y en sitios más acotados, palabras como “boludo, pelo…do, tarado”… y otras que por razones de buena educación no me animo a reproducir: ¿me entienden, no?
Ahora bien, después les hablamos de ser buenos escuchas, de saber leer, de escribir bien, de leer cuentos, poesías, novelas, hacer teatro, dramatizar. Esa dualidad en la que nos situamos los adultos desprestigia.
La palabra es un instrumento de comunicación insoslayable, no es lo mismo no responder un correo electrónico que decirle al otro” no quiero hablar más con vos”. No es lo mismo leer el resultado negativo de un estudio que escuchar al profesional hablar de nuestra dolencia, algunos con una verdad que bordea la crueldad. Me refiero a las palabras, esas que deseamos escuchar cuando alguien ya no está, las que la memoria intenta rescatar con sus matices. Esas mismas con las que las mujeres nos dejamos amar y aquellas con las que acariciamos al hijo en el vientre.
Qué hacer me pregunté para abrir este año: Buscar las palabras, las mejores, las sanadoras, las reparadoras, y ponerlas en acción. Que hagan, que salgan a desafiar la indiferencia y  la agresión cotidiana. Que vivan y sean útiles y algunas necesarias.
Como trabajo con ellas a la vez que soy intermediaria, creo que el docente, el narrador, el bibliotecario, la familia toda tiene que reunirse otra vez con su “mejor repertorio” porque los chicos padecen “anorexia lingüística”, la sociedad soslaya el problema y este avanza velado por los mensajes de texto, los emojins, los correos pre-establecidos y los medios que son los bárbaros de este siglo.
Por encima de todo, está nuestra lengua, rica y hermosa, y nuestro capital simbólico del que les he hablado tantas veces. En una escuela empobrecida de palabras, no hay posibilidad de buenos encuentros.
Hablar y hablar bien, leer, narrar, escuchar, poder escribir una carta, un informe, una narración, un diálogo, sin apelar al mal uso ni a desmesuras nos dará un mejor perfil de cada uno de nosotros donde fuere que actuemos.
Para cerrar, este poema, ¡qué mejor! de la autora argentina María Cristina Ramos: Te olvido de la distancia:
Te aparto, te aparto,
no te quiero nada.
Como a la cebolla
de las ensaladas.

Te quise, te quise
pero te olvidé.
Me dolió el silencio,
no lo soporté.

Cada vez que sueño
este amor perdido
caigo en un desierto
de árboles perdidos.

Cada vez que escucho
tu nombre pasar
camino en orillas
heridas de mar.
( El mar de volverte a ver, Buenos Aires, Quipu)

Algunas nuevas lecturas:
Las marcas de la mentira, Andrea Ferrari, 2015. Buenos Aires, Santillana.
Es una novela policial muy bien escrita que promete una segunda parte y nos deja con ganas de hallarla pronto.
La protagonista es Sol Linares, periodista que se sumerge en una historia que domina los medios acompañada por A.L. Timón. Un caso que la enfrenta con la muerte de su madre en dudosas circunstancias ocurrido en el pasado. Les cuento poco porque es una historia llena de matices a partir del hallazgo de un cuerpo con un águila tatuada en su espalda. Indicios, pistas, sucesos y una trama que promete mucho y lo logra.

Olga y los pájaros, Claudio Ledesma. 2015. Chile, ediciones Sherezade.
Es un libro de cuento sorprendente. No tiene ilustración pero cuenta y acá está la sorpresa con un espacio en cada página para que el lector haga su propio dibujo. Está lejos de ser un libro para pintar o para completar con el dibujo, me recuerda una propuesta personal de edición en los años 80. El autor narra la historia de Olga y el narrador, una enfermedad, una muerte, temas que inquietan al pasar las hojas. Entrelazadas, algunas canciones populares. Es una edición limitada pero vale la pena hablar de ella. Tiene una exquisita presentación en blanco y negro, y mucho para decir. Buena y arriesgada propuesta.

Libros en vuelo, literatura, infancia y sociedad. Lidia Blanco compiladora, 2015. Córdoba . Comunicarte.
Blanco es una especialista en literatura infantil y juvenil, una estudiosa y una gran maestra como la definen sus propias alumnas de seminario. Esta obra es una compilación de cinco buenos trabajos en los que se abordan: La poesía infantil de la mano de Devetach,  Califa y María Cristina Ramos, las creaciones teatrales de Hugo Midón, una mirada analítica de la saga de Márgara Averbach, el reflejo de la dictadura chilena en la obra de Antonio Skármeta, la historia de los Cuentos del Chiribitil del CEAL, la cuestión de género en la escritura de Germán Berdiales y un recorrido a través de creaciones literarias que incluyen situaciones y personajes de la marginalidad social : narrativas al borde del camino, texto éste que pertenece a Lidia Blanco con el que se cierra este libro que aporta material de trabajo e investigación. Buena apuesta de las autoras y Comunicarte a favor del ensayo literario.

Un libro para leer más:
Una suerte pequeña, Claudia Piñeiro. 2015. Alfaguara. Buenos Aires.
Después de veinte años una mujer vuelve a la Argentina, de donde partió escapando de una desgracia. Pero la que regresa es otra persona: no se ve igual, su voz es diferente. Ni siquiera lleva el mismo nombre. Mary Lohan, Marilé Lauría o María Elena Pujol --la que es, la que fue, la que había sido alguna vez-- vuelve al suburbio de Buenos Aires donde formó una familia y vivió hasta que decidió huir. Aún no termina de entender por qué aceptó regresar al pasado que se había propuesto olvidar para siempre. Pero a medida que avanza la novela, entre encuentros esperados y revelaciones inesperadas, se manifiesta que  la vida no es ni destino ni casualidad: tal vez su regreso no sea otra cosa que una suerte pequeña. Un recorrido por un tremendo drama personal hace que María Elena reconstruya su identidad y su subjetividad de mujer. Un suspenso muy intenso. ( valga la repetición).