miércoles, 26 de julio de 2017

Encuentro 94

Algunos libros que quiero compartir con los lectores:
(Estamos en el mes de la Feria del libro infantil, una buena salida para grandes y chicos)

De la A a  la Z. Gianni Rodari, 2017, ilustraciones de Chiera Armellini. loqueleo. Santillana. Versión adaptada para esta edición de Eleonora González Capria.
Como es sabido el famoso autor de Gramática de la fantasía hace alarde en esta suerte de antología de su máxima” qué hermosas son, a veces, las equivocaciones”.Y así es este recorrido de cuentos y poemas  seleccionados de Cuentos por teléfono, El libro de los errores y Poesías para todo el año, que atrae y muestra el absurdo en todo su despliegue interpretativo. Más allá de la originalidad que tienen, la buena factura literaria, lo que me mueve a reseñarlo es ese puente que tiende innegable con la infancia lo que lo hace atemporal. Todos los temas son actuales, divertidos, atractivos. Agregaría que son textos sin edad. Para todos. Un libro bien ilustrado y bien traducido.
Su primera edición fue en el año 1980. Palabra viva, la del autor.


El oso marrón, Mempo Giardinelli, 2017,ilustraciones de Virginia Piñón. Editorial Comunicarte.
Es un cuento que atrapa desde las primeras páginas antes de la portadilla. Un asombro esa doble página entre marrón y ocre que avisa que se trata de meterse en un bosque. Puede entenderse como un anticipo de la trama o bien como una metáfora del discurso literario que siempre apela a un mundo simbólico. El texto es contundente situado en un lugar de Estados Unidos, el autor cita dos ciudades Lyme y Lebanon, entre ellas sucede que un cazador desea, sueña con cazar a un hermoso oso: Sixteen Toos, y tras ese deseo va, armándose en el camino de todo aquello que lo hace posible. El final genera sentimientos contradictorios que mueven muchos resortes internos.

Un párrafo aparte merece la ilustración, Maravillosa realización de Virginia Piñón, cada página, cada detalle de cada objeto, la textura que cobra ese trabajo meticuloso hecho con el alma trasciende la obra. Creo que es un cuento desentrañado en obras de arte sucesivas. Una excelente síntesis entre la escritura y la imagen.

Los olvidos de la abuela Carolina, Griselda Gálmez.2015. Ilustraciones de Alejandra Karageorgiu, editorial Ruedamares.
Y como dice la contratapa la abuela Carolina, tiene olvidos, también tiene cuatro nietas y tres nietos. Las chicas son cuatro Marías con sus respectivos segundos nombres y los varones tres juanes. La abuela quiere cumplir con todos y los acompaña a distintas actividades pero… en cada una de ellas incurre en un olvido que luego se van reparando en un camino de "tejidos y destejidos" a través de los nietos.
Es un cuento lúdico, de equívocos, muy grato y está dentro de lo que Rodari denomina “hermosas equivocaciones” que cité en la primera reseña. Está impreso en mayúscula imprenta, bien diseñado y resuelto gráficamente.


martes, 14 de marzo de 2017

Encuentro 93

Tengo la intención de empezar este año con novedades comentadas sobre algunos temas y autores en particular que a su vez iluminen espacios nuevos o enriquezcan los ya conocidos.
Siempre desde lecturas sesgadas pues no tengo acceso a los libros editados por todas las empresas que se dedican a la LIJ. Reparé en escrituras literarias, en aquellos textos que se corren de las fórmulas fijas de intercambio, de los enfoques hechos a la medida de un posible lector niño.
Reiterado hasta el cansancio para leer literatura hay que desconectar el “piloto automático del  habla” con el que vivimos a diario y armar un texto diferente, creativo que integre las reglas básicas del constructo literario.
Estamos siempre parados en el mismo punto de largada con diferentes temas. Leo editadas, buenas propuestas de escritura que no se aproximan a la literatura. No hay ese amasado de ideas, puestas en palabras con el tono, el estilo y la fuerza de un escrito literario. La prudencia y los años de trabajo ponen freno al deseo de transcribirles un fragmento de lo que “no es”. De inmediato se impone lo que es: “hace tiempo que los recuerdos más  antiguos de pequeña no volvían a su cabeza, pero ahora, sin poder evitarlo, se acuerda del primer día en que vio a sus padres. Le parecieron raros, casi de otro planeta: con las narices muy grandes, con los ojos saltones. Nunca había visto a una mujer con el pelo de otro color que no fuera negro, así que el pelo de color claro de mamá le pareció horrible, y también le pareció horrible  aquel hombre que tenía pelos en la cara. Se acuerda ahora, como si todo volviera a pasar y ella no pudiera borrarlo de la mente, de que lloró mucho,  de que gritó, lloró todo el rato durante aquel viaje tan largo con aquellos seres extraños que le hablaban…. “. (Elvira Lindo,  Amigos del Alma: 30, 2008, Madrid Santillana infantil.)

Este cuento tiene un argumento en apariencia sencillo: Arturo y Lulai son amigos. Amigos de verdad. Les gustan las mismas cosas y siempre se divierten con juntos. Son inseparables. Hasta que un dia Arturo se enoja con ella y le dice que se vaya a la China y no regrese nunca más. Esa noche Lulai llora,¿ cuando volverá a jugar con él? ¿Por qué le dijo  cosas tan espantosas? Antes de dormir, sus padres como lo hacen cada noche la besan y la calman. Pero el dia siguiente, Lulai vuelve al colegio donde está Arturo y ahí viene la mejor parte de esta historia, que tiene que ver con la reparación. Es un libro que recoge muchas  emociones: celos, enojo, la pena de ser una niña adoptada, las diferencias culturales  y por supuesto la amistad y el perdón. Las ilustraciones de Emilio Urberuaga acompañan el tono de cada situación y le dan un cierre maravilloso. La autora es escritora y guionista y se la conoce además por ser la creadora de Manolito Gafotas, un personaje entrañable de la LI española.

 Nada es suficiente, Lydia Carreras. 2017. Buenos Aires.  Nube de Tinta.
Este libro merece una pequeña introducción, se lo pedí a la autora a quien conozco solo a través de intercambios virtuales y como lectora de su obra.
Mi trabajo sobre género me llevó a pensar que ella tiene una mirada interesada sobre la adolescencia de las mujeres. No una más, una diferente. Como lo fueron Sapos de la memoria de Graciela Bialet, Ojos de perro siberiano de Antonio Santa Ana, El infierno de los vivos de Alicia Barberis,  y otros más. No me refiero solamente al género mujer, hablo de género.
Este libro de Lydia Carreras me transportó al abismo de los celos, de la baja estima, de la falsa virilidad, de los miedos y finalmente de la violencia.
De un tirón me hice de ese mundo y sufrí con Daniela, mejor dicho junto a Daniela, la protagonista, quizás porque ella guarda algo de cada mujer, seguro algo de mí y su evolución hacia el despeñadero es lenta, progresiva, inexorable. Como lectora, hubiera querido torcer ese rumbo,evitarle el dolor. Pero como en la vida real, a veces es inevitable.
Y en verdad para ciertos hombres y mujeres, muchas veces Nada es suficiente. Título que encaja perfectamente con esta historia común, recomendable para jóvenes y adultos, padres sobre todo, y tías como Cielo y de las otras también, a ver si despiertan antes de envejecer.
Daniela es una chica de clase media argentina, con padres profesionales, muy ocupados en sí mismos que la quieren, con un compañero que la ama a quien ella no registra como enamorado porque él  se borra con sus inseguridades y con un novio que se las trae.
Y no más para contar, mucho para leer y preguntarse: ¿qué pasa con la mujer  y con los varones cuando no pueden verse con la riqueza personal que les pertenece? ¿Qué familia genera esas personalidades que se invisibilizan? ¿Por qué la violencia es  un mecanismo de acción constante?
Un tema actual, por desgracia para la sociedad, muy bien contado. Me conmovió.
La ilustración de tapa es de Raquel Cané, otro acierto.
Mi comentario quizás tenga poco de literatura. El libro deja abierta las puertas de muchas preguntas y preferí privilegiar eso de medular que tiene: abre interrogantes, va hasta el fondo del problema, no es epidérmico. Hace pensar y en este caso duele.

Será hasta el próximo arrimo. Ya se asoma la Feria del libro Buenos Aires.. 

martes, 15 de noviembre de 2016

Encuentro 92

Esta será la última salida del año y quizás la última salida del blog que  probablemente cambie en otra expresión más breve y dinámica, como el tiempo que corre demanda. Mucho en poco espacio y con las palabras justas. Si se usaran…
Estoy abocada  a la investigación del género en la LIJ a la vez que sigo leyendo el material que recibo, ahora de algunas pocas editoriales. Esa es una razón de peso para concluir con este estilo de comunicación en este año. La concentración de editoriales en pocas empresas monopólicas que difunden solo a través de gacetillas y las limitaciones para comprar el/ los libros deseados han apurado mi decisión. No quiero hablar de libros que no se consiguen con facilidad ni que se comercializan en algunas librerías, pues los blogs son ventanas por las que se asoman muchos mediadores y curiosos de la lectura. Si el libro no está disponible: la necesidad  que se puede despertar se torna una frustración.
Me entusiasma la perspectiva de género en la LIJ argentina, cómo ha sido y es a través de las voces de las mujeres escritoras. Un tema necesario para estudiar con una advertencia: no hay que escribir cuentos y novelas sobre la violencia, no, hay que escribir sobre las mujeres, sobre sus vidas, sobre nuestras vidas. Veo que este síntoma de un desorden social  tan contundente, muy difundido por los medios incita a fabricar libros que “purguen” las bacanales de una realidad desigual, asimétrica y fatigante.
Es hora de decir, de mostrar, de indagar cómo se ha materializado el género desde el discurso y su perfomance, su representación  en la sociedad. Es tiempo de reconocer, como dice Paula Bombara sobre la tolerancia y el respeto  que ambas son “construcciones  sociales que cada persona, a su manera, puede lograr: algunos aceptan naturalmente a aquellos que están en el mundo de un modo propio, peculiar; otras no pueden soportarlo, y hay quienes aprenden a flexibilizar su pensamiento y realmente crecen en ese proceso.”
Ya no basta con tener una mirada solidaria con aquello diferente, hay que tenerla con las mujeres que somos cada una: solas, acompañadas, casadas, flacas, gordas, altas, bajas, coloradas, negritas, rubias, miopes, rengas, sordas, jóvenes, menopaúsicas y bien mayores,… ¡como sea!
Me refiero a las mujeres, podría estar hablando de género en los varones, pero trato de entender más sobre mí misma. Invito a los /as lectoras a hacer lo mismo con su propia historia, nunca mejor revelada en los discursos literarios que nos interpelan y colaborar a tejer los borradores de nuestras vidas que vamos corrigiendo en el tiempo.

Ahora sí les dejo estas lecturas para compartir:
 Lo que guarda un caracol, 2016, Paula Bombara. Buenos Aires. loqueleo. Santillana.
 La contratapa resume lo que el libro desarrolla con tanta solvencia narrativa, por cierto que lo recomiendo como una lectura necesaria, mi cita anterior remite a esa novela:
Detrás de la puerta del laboratorio diecinueve, Mirko pone en jaque las costumbres del equipo de investigación del Dr. Fernando Plazas. El modo particular con que Mirko mira el mundo hace que afloren emociones que no pueden controlar: Alejo y su intolerancia, Agustina y sus fantasmas, Lucrecia y sus deseos, Fernando y sus preguntas insaciables. Mientras tanto, los caracoles marinos animan a Mirko a encontrar su lugar entre los científicos. ¿Cómo encontrar la forma de ser fieles a sí mismos comprendiendo las singularidades de los demás?”

Como una película en pausa, 2016, Melina Pogoreslsky. Buenos Aires. Edelvives.
Es la historia de tres amigos adolescentes que saben todo del otro o casi todo, porque cada quien tiene algún secreto guardado. En este caso, Lucho, el narrador tiene algo que no sabe cómo decir, pero que de a poco se va a dar cuenta de que cuando se tienen amigos de verdad, a veces no hay nada que decir. Y es que Lucho es gay, y está empezando a pensar que es probable que se esté enamorando de su mejor amigo, pero nunca habló del tema con nadie y no sabe cómo hacerlo y qué reacción provocaría. Y allí está lo mejor de un relato episódico que nos va llevando de la mano a saber cómo lo concreta.

La pipa del abuelo, 2016. Graciela Montes. Buenos Aires, loqueleo.
Integra un grupo de cinco libros para compartir las primeras lecturas literarias y lúdicas con los chicos. Textos breves, ilustraciones coloridas y lenguaje atractivo. Celebro mucho que Montes circule en las bibliotecas de escuelas y casas porque es una de las voces más importantes de la LIJ argentina, fundante de una escritura novedosa, bien pegada a lo cotidiano, fuera de lugares comunes y lejos de lo didáctico, del “ corral de la infancia”.

Léame más, 2016. Vivi García. Buenos Aires, Tahiel ediciones.
Es una obra de teatro en un solo acto que reúne textos narrativos y poéticos con la técnica del intertexto. Así va tejiendo un encuentro entre un hombre y una mujer en un bar cualquiera de Buenos Aires. La autora es una narradora maravillosa y esto se plasma a la hora de leer este “monólogo literario “ en un tempo que entrecruza el tango con un discurso propio que tiene como centro esta cita de Borges: “ todo encuentro casual es una cita. Un escrito que se lee de un tirón y convoca  voces, emociones e historias como lo hace Vivi cuando narra. La celebro, y la escucho a ella, narrando y cantando suave, entrañable.

Nota a los lectores:
Gracias por seguirme y leerme. Quiero decirles que quien quiera enviar o intercambiar libro sobre género teórico o literario, estoy receptiva para seguir aportando lecturas, sugerencias, citas y propuestas para animarnos, alimentar nuestros interrogantes y trabajar a favor “de la  inclusión” en cada lugar con hechos y palabras. Además de encontrarme en cursos, talleres, charlas para insistir en la lectura y celebrarla.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Encuentro 91

Sigo  con cambios en esta salida. Elegí un libro para reseñar en extenso, sin comentarios iniciales. 

Pozo ciego. 2016. Alicia Barberis. Buenos Aires. Colihue.
Alicia Barberis escribe una novela cruda y poética al mismo tiempo y recuerda para hacerlo una historia real que ella escuchó a los 19 años, en un negocio, embarazada de su primer hijo. La historia se anidó en ella por la fuerza y la realidad que encierra hasta que se plasmó en esta novela. Vemos de qué trata:
Una mujer joven y atractiva cava pozos ciegos para mantener a sus hijos, hace el trabajo de hombres entre hombres, el que hacía su marido hasta que se echó a la vagancia y al alcohol. Entonces tuvo que hacerse cargo de todo: el trabajo y los dos chicos.  La novela empieza con la noticia de un crimen que  sacude a los habitantes de un pequeño pueblo de Santa Fe: la Negra Torres ha asesinado a su marido y ocultó el cuerpo en el patio de su casa. Desde la cárcel y separada de sus hijos, esta mujer será el evidencia de las mujeres que buscan en la adversidad y la inequidad, sobrevivir al sometimiento, al desamor y al abandono, en una sociedad machista, prejuiciosa y violenta, casi como la actual..
Otra mujer, Lali, su hija jovencita, separada de la madre desde su detención y en manos de la abuela paterna decide comprender qué fue lo que pasó. Empieza a develar  los secretos hasta que parece en una sutil jugada final de la autora que logra encontrar a su mamá.
Dice la autora en una entrevista en Página 12: ante la pregunta inevitable:
 ¿Qué quiso contar en Pozo ciego, qué le interesaba transmitir?
Lo que más me conmovió siempre de esa historia fue la separación brutal que tuvo esa madre de sus hijos, que no quisieran verla, que no pudieran perdonarla. Pero también la condena social que tuvo esa mujer, sin que nadie analizara nunca lo que le tocó sufrir con un marido violento, en un pueblo tan marcadamente machista. También la doble moral de los hombres que tanto en la ficción como en la vida real tuvieron un vínculo con ella. Pero además, también creo que en la historia de la Negra quise contar otras historias. O tal vez una historia en común de lo que les (y nos) ocurrió a muchas mujeres en los vínculos sociales y de pareja, en un pueblo pequeño donde reinaba el machismo, donde las mujeres estuvieron siempre relegadas a un segundo lugar, condenadas a “aguantarle” todo al marido, a acallar sus propios deseos, a posponer sus sueños.
Y lo logra, consigue darle una fortaleza poderosa y un amor entrañable a su personaje signado por la marginación desde el inicio, que está afuera de toda compasión social por ser mujer, pobre y sola en un pueblo pequeño del interior del país y en el marco de una sociedad dominada por hombres:- Serás lo que puedas y debas- establece la regla.
Barberis ha dejado por ahora el ámbito de la LIJ aunque esta novela debería socializarse en las escuelas secundarias para que los adolescentes puedan analizar modelos de transmisión social de género. Así lo hizo en Cruzar la noche y El infierno de los vivos, las dos novelas publicadas también por Colihue.
Como lectora, desearía que abandonara los abismos y se afianzara en esa narrativa que puede decir sin caer en los temas de gran circulación mediática. Hablar de los mandatos sin violencias tan contundentes. Es el permiso que me otorgo.

Una voz  que nos llena de orgullo:
María Cristina Ramos, poeta, narradora, y editora, nacida en San Rafael, Mendoza, ganó por unanimidad el XII Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil. La Fundación SM declaró que la distinción, dotada de 30.000 dólares, le fue otorgado a la autora argentina por su "aporte a la literatura de una mirada auténtica y sensible de la realidad latinoamericana", por "el cuidado en la construcción de sus textos y su profundo respeto hacia el lector, sus personajes y la realidad que recrea", porque “conmueve al lector y enriquece su sensibilidad” y porque la escritora concibe la literatura como "un camino que ilumina algunos aspectos dolorosos de la condición humana". Aquí, un poema:
Secreto
Las tortugas pequeñas
no pesan nada,
en el agua se mueven
como las hadas.
Como las hadas y
como las lunas,
vestidas con el claro
tul de la espuma.
Las tortugas pequeñas
saben un paso
suavecito y ligero,
como de raso.
Como de raso y
como de fuga,
que es secreto de baile
de las tortugas.
Es secreto que guardan
bajo la almohada:
las tortugas pequeñas
no pesan nada.
Lectura para compartir:

El secuestro de la bibliotecaria. 2016. Margaret Mahy. Buenos Aires. Alfaguara. Es una corta novela de esta autora, ganadora del Andersen en el año 2006, que está ilustrada por Quentin Blake. La obra tuvo su primera edición en 1978. La señorita Laburnum es secuestrada por unos bandidos que pretenden cobrar por ello un suculento rescate. Es llevada a una cueva pero ella había pasado unos días con unos chicos que tenían sarampión y pronto todos los bandidos excepto el jefe, caen enfermos. Así la dejan libre y ella los cuida y les lee libros de la biblioteca. Los bandidos sanan.  Al tiempo recibe la visita del bandido jefe que era perseguido por la policía. Ella decide ayudarlo y de ahí en más se suscitan una serie de situaciones divertidas y paradójicas que le dan un tono de frescura y suspenso sostenido al relato. Entre la bibliotecaria y el bandido nace el amor y así las cosas, todo se resuelve en orden y para bien de la biblioteca y la lectura.
 Marcela Carranza dice en Imaginaria (2008), entre otros argumentos, que “(…) todos (incluso los bandidos) obedecen a rajatabla las reglas, especialmente las relativas al uso de la biblioteca que Ernestina Laburnum (la bibliotecaria) se ocupa de recordar con insistencia. (…)La obediencia exagerada de las reglas (en especial las burocráticas) da lugar a su trasgresión y, por lo tanto, a un humor que juega con lo inverosímil y absurdo, también con la ironía.”
Los dibujos en tinta de Quentin Blake se disponen entre la ingenuidad y la transgresión. Sin ellos este libro tendría otra identidad. Para disfrutar y mucho.

sábado, 13 de agosto de 2016

Encuentro 90

Para comenzar hoy celebro 90 encuentros lectores, cada vez más costosos para mí porque los blogs  existen para lo efímero. Para hablar de libros, presentaciones y otros aspectos ligados en este caso a la literatura, todo en breve y no es mi caso . Este es extraño porque no tiene ese formato. Sigo todavía alentada por el deseo de hablar de los libros y sus “protagonistas”.
Y ya que nombro protagonistas, hay un tema del que he hablado poco en este blog y es de los personajes, que no es un contenido menor para la comprensión del texto, si esta se entiende como una síntesis de variables que se reúnen en una ficción. Y además me pareció  más interesante después de leer el libro : Retórica del personaje en la literatura para niños de María Nikolajeva (2014, México FCE) que es la tesis de doctorado de la autora, convertida en libro y lo recomiendo por muchísimas razones a mediadores, editores y autores, me parece que es un aporte para entender “ cómo se construye un personaje” y sobre todo en la LIJ que parece un tema “ redondo”, por lo obvio, si se refiere a los niños, un personaje central, protagónico del que se pueden decir muchas cosas evidentes o literales que sería la respuesta más fácil pero no. Hay otras miradas, otros acercamientos que enriquecen la lectura y la dimensión del personaje, y así lo encara desde los más famosos como el Quijote o Robinson Crusoe hasta Harry Potter, pasando revista a los libros ingleses más importantes que muchos pudimos y podemos  leer traducidos en la actualidad.
La construcción es una elaboración en capas que se aparta de las preguntas que la escuela y los libros escolares adoptan como cliché: ¿Quién es personaje principal de la historia? ¿Cómo la describirías? O bien otras más sofisticadas: ¿con cuál de ellos te sentís identificada? El libro me ha permitido –además de conocer nuevos aportes- corroborar que aquí y “allá” con investigadores argentinos o suecos, que además son académicas de prestigio en la Universidad de Cambridge, la apropiación de la lectura en la escuela es semejante. Y eso tiene que ver con una suerte de domesticación del texto que parece necesario cuando está institucionalizado.
Quiero hablar del personaje de la LIJ, de una minina parte de este excelente trabajo que puedo compartir: aquí se nos presenta una primera dualidad o vemos al personaje como una construcción mimética es decir que imita o refleja la realidad o bien lo vemos como una entidad lingüística. Podemos interpretarlo en términos sicológicos o ideológicos o bien lo hacemos en términos narratológicos: analizamos cómo se construye adentro del texto. Y en esa dualidad que podemos seguir extendiendo en otras más, está la posibilidad de enriquecer la mirada, que de eso se trata leer. Cuando un narrador narra un cuento o simplifica para narrar (humm…) una novela, elige qué va a decir de los personajes para que el que escucha pueda armar esa historia y muchas veces, las más, poner en el personaje central elementos que no están escritos en el texto pero que a él o ella le resultan valiosos de acuerdo a su apropiación. Elige aspectos sicológicos, elige palabras, elige elaborar un texto además del original, el propio. De eso se trata la construcción y  debería esperarse del lector después de una lectura personal, luego de sumergirse en la trama.
Y bien por ej. Doña Ratita de Laura Devetach, es una ratita indecisa a quien se le presentan muchos enamorados que quieren casarse con ella, es una relaboración del cuento oriental en la voz de Laura, una ruptura del modelo androcéntrico de concebir a la mujer como personaje pasivo que debe casarse porque es mujer y además debe estar en su cueva, léase casa. Y también es una elaboración, un entramado de capas sobre el significado de la libertad de decidir que representa otro paradigma. Y ver entonces cómo la autora lo va construyendo.
Así se puede seguir con otras obras de la LIJ argentina, con Walsh y su Dailan Kifki, qué decir de las mujeres que aparecen en la obra y no le temen al ridículo, un elefante y una joven que lo “ adopta” para incorporar otro sentido, no diría más profundo, menos literal. Y podemos seguir con Matilda de Roald Dahl, y….más. Propongo dos cosas: una es leer este ensayo, y otra es hacernos otras preguntas antes de poner en manos de los chicos esas tan recorridas y previsibles.  Así veremos que detrás del Quijote hay un fracasado nacido en una época equivocada y en el Principito habita la soledad. Cierro con un fragmento de la autora que muestra algo de lo que va descubriendo en la escritura: “… Nuestra comprensión del personaje depende en gran medida de la aproximación general a la ficción. En la literatura para niños nuestra comprensión dependerá si percibimos el texto como una herramienta educativa o un objeto estético.(…) Personalmente, por tanto, me parece que la aproximación estética es más natural que la aproximación mimética”.
Agregaría como ejercicio frente al tema de los personajes , erradicar preguntas en cuestionarios,  “morderlos” dentro de la trama y dejar que los chicos digan, hablen , elaboren, saquen las capas que los conforman indagando la escritura pasito a paso. Verán que cada uno lo arma a su manera. Y de eso se trata leer.
Y por supuesto identificarse con el que sienta que tiene algo que lo une para confirmar que el diálogo con el texto habilita estas apropiaciones que le dan fortaleza a ambos lector y escritura y sin preguntas, porque son ámbitos personales.

Una poesía viene bien:

Caballito

Eran una niña y su madre.
                        Esta piedra parece un caballo,
                        dijo la niña,
                        y se hincó junto al agua.
La madre abrió las manos
y el caballito galopó.
María Teresa Andruetto. Kodak. 2001. Córdoba. Argos.

Lecturas para compartir:

Cuando estamos juntas. 2016. María Wernicke. Buenos Aires. Calibroscopio.
Un libro álbum que tiene como eje hablar sobre los vínculos, una estética ilustrativa sobre blanco, bella, muy minuciosa por momentos en los que una niña- adolescente relata la relación con las dos mujeres sustanciales de su vida: la mamá y la abuela. Y además con exquisitez y un relato minino pone en manos del lector la historia de su madre presa por manifestarse contra la injusticia de los despidos, habla de la espera, del retorno y de las palabras que quedaron en el medio, Lo que realmente sucede “cuando están juntas”.  Cuánto se dice de las mujeres en cada página llena de matices. Ellas, altas, magras, con una estética fina al resguardo de las emociones que luego se desatan para cada lector. Un hallazgo estético.

Eric. Shaun Tan.2016. Buenos Aires. loqueleo. Santillana.
Y como dice la contratapa, Eric es un estudiante extranjero de intercambio va a residir en una casa, no quiere habitar la habitación que le habían preparado y decide quedarse en la despensa. El hombrecito mínimo está ilustrado con originalidad todo de negro en tinta y sobresale a cada rato atrayendo la mirada antes de leer el texto. La madre de la casa tiene una frase para cada una de sus conductas” ha de ser cultural”. Eric se va un día sin despedirse de sus anfitriones que se han ocupado de él con afán, y surge un dejo de desilusión que se despeja al final. No lo cuento porque es una delicia interpretativa. Eric, es breve y atractivo.

Moreno, Laura Ávila, 2015. Buenos Aires. Edelvives.
Este relato muestra  de cerca una vida posible de Mariano Moreno y permite redescubrir la figura histórica desde sus pasiones: su amor por María Guadalupe, y el deseo de libertad y respeto entre todos los pueblos. Está escrito como guion cinematográfico y, si bien está pensado para una posible realización, se puede leer como una narración que nos acerca a los acontecimientos y nos hace oír las voces de una parte fundamental de nuestra historia.( dice contratapa) Buena síntesis de un libro que es una singularidad dentro de las publicaciones para chicos. Está armado para ser interpretado, leído en voz alta, dramatizado, en fin. Lo importante es que en el texto se deja ver a la autora como una guionista que lo es como profesión y a la vez  muestra solvencia narrativa para darle a su Moreno una entidad histórica y humana creíble.
  


viernes, 22 de julio de 2016

Encuentro 89

Un recuerdo para Carlos Nine que acaba de fallecer, del que hablé el año pasado en el mes de julio en este blog, extraña coincidencia. Las redes sociales y algunos medios dieron cuenta de su pérdida y el recuerdo de muchos y distintos protagonistas del quehacer del libro se derramó en afecto.
Pensé que recuperar ese momento era bueno por él y por lo que significa la ilustración como vehículo de significados y sentidos en el libro.
La imagen es de alto impacto, portadora de una manera de pensar la realidad, de interpretarla, es en sí misma “la otra lectura “(Istvan Schritter). Diría que es el otro texto de un libro o de una revista y en muchos casos es el texto.
También aprovecho esta salida para resignificar el rol del autor de LIJ, leemos, a veces,libros magníficamente ilustrados que no manifiestan creatividad y solidez en la escritura.
 Los libros álbum que generaron un movimiento dentro de la Literatura muy importante, no siempre revelan solidez en la escritura. Por eso creo necesario deslindar la autoría textual de los ilustradores. Sé que esta afirmación puede generar malestar. Escribir literatura es un oficio que requiere experticia, no todos los muy buenos ilustradores la tienen. Mi afirmación para ser justa, debería dejar afuera a los libros de LIJ que carecen de este aspecto. Un buen libro, álbum incorporado, debe sostenerse por la unión de las dos escrituras. Y un buen ilustrador, dibujante, artista plástico no está obligado a ser un buen escritor de literatura. Así como un escritor no está obligado a saber ilustrar. Ese todo en uno es “perturbador” para decirlo con matices.
Por lo menos, deberíamos pensar en esto y poner a resguardo las fortalezas en las artes plásticas que se ponen en juego cuando se quieren desplegar en las palabras. Aun cuando el texto escrito sea breve, tiene que ser más que una oración explicativa. Mi afirmación es una generalidad, no pretende ser más que una reflexión con el medidor que lee este blog. 
Carlos NineDibujante, pintor y escultor argentino, nacido Buenos Aires en 1944. Entre los años 1983 y 1990, dibujo innumerables tapas de la revista Humor, historietas en las revistas Fierro, Echo des Savannes, Il Grifo, Co & Co y otras. Sus dibujos aparecieron regularmente en el diario Clarín y la revista Noticias. Ha sido galardonado con premios nacionales e internacionales.
Dice él: "Nací en Haedo, ciudad que supo ser también la patria chica del maestro Alberto Breccia. De niño, después de la escuela matinal, solía pasar las tardes ayudando a mi padre en la zapatería de la calle Juan B. Justo (...)que se llamaba, precisamente, “Casa Nine Hnos.”. Mi estado de embeleso era continuo debido a las relaciones de tipo teatral o sainetero que establecía mi viejo con sus clientes.(…).Los sábados tomaba su violín, se reunía con sus compañeros de la orquesta de tango y animaba los bailes.(...). Siempre aproveché esta oportunidad para acompañarlo con el pretexto de llevarle el violín. (..)Con semejante influencia era evidente que jamás sería contador público nacional. Mi afición por el dibujo era inocua, casi una gracia infantil, hasta que mi viejo tomó la decisión, un día cualquiera, de quitar los zapatos de la vidriera del negocio y exponer para el barrio mis dibujitos. Esa mañana de sábado, pasando casualmente por ahí, no podía creer lo que veía. Dos o tres vecinos ponderaban mi “obra” desde la vereda. Me puse colorado y seguí mi camino, pero ya era otra persona. No tiene sentido agregar que la gracia devino vocación, que estudié en las escuelas de arte Belgrano y Pueyrredón. ( …). Sólo quería destacar la importancia de la caricia en la espalda, en el momento justo, en la época dorada."
Digo yo: fue una de las grandes plumas que interpretó la historia argentina, formó parte de una generación que dejó una marca en el humor de nuestra época.

Libros para compartir:
Ayer fui a la Feria del libro infantil y me encontré con este libro que deseaba reseñar:

Para que sepan de mí, Laura Devetach, 2016. Buenos Aires. Calibroscopio. Un poemario que comprende casi una década de trabajo: 1979 a 1987, escrito en dos etapas y reunidos por Calibroscopio en esta nueva edición con prólogo de Lucía Robledo. Sin dudar lo recomiendo con el alma. Escogí este poema:

Soy como tantas
mujer
que mamó del pecho de sus hijos
y cargó
sus hombros pequeños
con una cruz a cuestas.

Historia de un pulóver azul, Florencia Gattari, 2015. ilustra Marina Zanollo. Buenos Aires. Edelvives.
Una historia de amor entre abuela y nieto. Un pulóver de unión entre ambos y el lenguaje que por momentos se torna poesía, viene y va como las agujas que tejen, habla de la vida y de la muerte, de las pequeñas cosas que nos sobreviven en las que estamos presentes.  Fue un libro Destacado por Alija. Para seguir con poesía va este fragmento:
Tejo una tibieza
para cuando llores y no sepas por qué,
un pruebodenuevo
para cuando no te salga pelar una naranja
y dos puntos de paciencia:
para esperar cada año la primavera.

¡Hola Neurona! Lilia García Bazterra, 2006. Quito, Libresa.
Es una obra premiada que está destinada a los adolescentes, a su intimidad, con un lenguaje coloquial impregnado por el afecto que no cae ni en mandatos ni excesos de advertencias adultas. Muestra un abanico de formas expresivas: texto informativo, apelativo, literario, en forma casual. Está escrito para las mujeres, por eso lo mencionó y se advierte detrás una madre… o una adulta muy comprometida con esas jóvenes a las que les habla.
Por momentos asoman algunos consejos. Si se reeditara, me parece interesante barrer cualquier rastro tutelar. Lo reseño porque quiero rescatar su vigencia.

Para mediadores:
Papeles reunidos sobre Literatura infantil. A lo largo del camino. Carlos Silveyra. 2016.  Buenos Aires.Lugar Editorial.Colección Relecturas.
Escritor, editor, docente, investigador de literatura para niños y jóvenes, Carlos Silveyra reúne en este libro una serie de conferencias dictadas en nuestro país y artículos publicados en España y Francia, entre otros. “Se hace camino al andar”, y a lo largo de ese camino, el autor ha reunido una serie de “papeles” sobre literatura infantil. ( del prólogo) Qué agregar de Silveyra: que se trata de un libro que refleja su trayectoria como especialista de LIJ y formador de mediadores. Una síntesis de experiencias, investigaciones que finaliza con un decálogo escrito con mucho humor " para desalentar lectores". 


domingo, 19 de junio de 2016

Encuentro 88

He repetido sin darme cuenta el número de la salida dos veces, por lo tanto esta vez está el que corresponde. Hoy con este tema: Los maravillosos cuentos de hadas y sus “muchas” versiones….
Los cuentos clásicos tienen sus raíces en la tradición oral, nacen de un conflicto, ¿qué hecho literario no nace de un conflicto? fueron transmitidos de generación en generación primero en forma oral, luego fueron recopilados y posteriormente circularon en distintos formatos además del libro, películas, dibujos animados y representados en obras teatrales. Su fuerte presencia a través de tiempo se remite a varias razones. Una de las más difundidas en la formación de mediadores ha sido la de Bruno Bettelheim quien aseguraba que éstas, en un sentido mucho más profundo que cualquier otro material de lectura, empiezan, precisamente, allí donde se encuentra el niño, en su ser psicológico y emocional. Hablan de los fuertes impulsos internos de un modo que el niño puede comprender inconscientemente, y sin quitar importancia a las graves luchas internas que comporta el crecimiento, ofrecen ejemplos de soluciones, temporales y permanentes, a las dificultades apremiantes: el miedo, el dolor, el abandono, lo maravilloso. Tienen el secreto encanto de la irrealidad necesaria donde depositar las aspiraciones más profundas, que construyen una identidad narrativa. Porque una de sus fortalezas ha sido constituir la identidad narrativa de toda una época con su ideología dominante y sus patrones morales, distintos a los actuales.
Cumplieron la función que Burkert destaca del cuento:
el cuento es con frecuencia la primera y fundamental verbalización de una realidad compleja, la principal manera de hablar sobre problemas que presentan aspectos diversos, del mismo modo que contar un cuento fue considerada una forma  bastante elemental de la comunicación” ( 2014 :34) Zipes, J. El irresistible cuento de hadas, Buenos Aires, FCE
Si a la cita le agregamos el argumento con el que iniciamos este intercambio, podemos asegurar que además de verbalizar un problema, la linealidad de la narración ha preservado en forma muy clara tres aspectos: el misterio: no se sabe dónde sucede, ni cuándo, la contundencia de un problema y la coexistencia de dos variables necesarias para vivir: desear con esperanza algo y un final feliz. Esto se cumple con la asistencia de la magia o del milagro. ¿Y por qué no creer que la vida sea un poco así?  Andersen se animó a romper algunos supuestos pero no del todo. Sugiero leer el libro de Jack Zipes para quien quiere desea conocer el tema. O revisar si lo encuentran los libros fundantes de Darío Guevara, Bruno Bettelheim, Christa Meves. Entre muchos
Y para comprender mejor que es hacer una versión, en este caso como una parodia y  humor , leer Cuentos en verso para niños perversos de Roald Dahl, Buenos Aires, Editorial Alfaguara, 2008. Colección: Especiales Álbum.
Este fragmento es elocuente:
“¡Si ya nos la sabemos de memoria!”,
dirán. Y, sin embargo, de esta historiatienen una versión falsificada,rosada, tonta, cursi, azucarada,que alguien con la cabeza un poco ranciaconsideró mejor para la infancia…”

Cada versión es una nueva escritura de aquél que tomamos de referencia, por lo tanto una “traición" consentida a los orígenes. Lo que sí debe tener intacta una versión es el conflicto que desencadena la historia y los personajes con sus rasgos conceptuales. El resto admite permisos para eso es una versión. Cambiar lo medular lo daña.

Lecturas para compartir: Hoy tres libros originales con tres temas perturbadores: la fe (como sustento de la existencia), las diferencias (en este caso el autismo), y la enfermedad (el trasplante de órganos). Sin franja etaria, aunque parecen en los dos primeros casos destinados a los más chicos y el tercero para adolescentes.  
Cabe agregar que los he reunido para no ser reiterativa siempre del mismo esquema además de destacar que los puse en la categoría de perturbadores por los temas, son límtes, radicales. Ahí la literatura puede convertirse en la “piel de asno”. Creo que ninguno cae en este riesgo.

Yo Creo. David Machado / Alex Gozblau. 2015. Buenos Aires. loqueleo. Santillana. ( dice contratapa)
Un niño elige transitar la vida con una inquebrantable fe en la imaginación y la fantasía. Sensible, poética y lúdica, la pluma de Machado invita a olvidar por un momento que hay sitios donde los árboles no se desperezan y el viento no arrastra susurros ocultos. Elegí este enunciados: yo creo que mi voz solo dejará de oírse mucho tiempo después de que yo muera”
El día de Manuel, María José Ferrada, 2014.Buenos Aires, loqueleo, Santillana.( dice en contratapa)
Todos los niños son distintos. En el caso de Manuel, hay una pequeña cosa que lo diferencia del resto: su mundo lo construye en base a líneas que va descubriendo a su alrededor. Él es como cualquier otro niño: especial en sus gustos y hábitos. Manuel tiene autismo. El día de Manuel es el primer título de Libros para Crecer, colección destinada a comprender el mundo de los niños con necesidades educativas especiales. Este título aborda específicamente el síndrome de espectro autista.
Agrego: todos los libros son para crecer, el título no es un rasgo de distinción de esta colección con respecto a otras, la lectura en sí misma es para crecer.
Ochocientos siete, Alejandra Araya. 2016. Córdoba. Comunicarte. ( dice,  la contratapa)
Hay un desafío mayor que luchar contra una larga enfermedad? ¿Y si el enfermo es un chico de 20 años que estudia, juega al fútbol y ama el rock? ¿Y si la salud depende de la donación de un órgano? (…)¿Qué significa Ochocientos siete? ¿Es un número de la suerte o la representación simbólica del “viaje del héroe”?
será hasta la próxima salida.